Cuando los clientes se van

Una de las tareas principales de cualquier psicólogo es mantenerse actualizado, creo que nadie puede negar esta realidad. Desgraciadamente la inmensa mayoría de los profesionales en psicología rara vez leen artículos de investigación una vez que han terminado sus estudios de licenciatura. Así la mayor parte de la información nueva que reciben es por medio de noticias en los medios de comunicación las cuales traen consigo un gran potencial de desinformar por los sesgos y prejuicios de los periodistas no expertos en psicología. Lamento tener que escribir estos sermones pero hay que reflexionar un poco sobre este tema tan importante. Hagamos un breve recuento para generar un inventario personal, ¿cuántos artículos de investigación he revisado últimamente? ¿De dónde obtengo la información que utilizo para generar mi visión de la psicología contemporánea? ¿Acaso solo leo libros recomendados por colegas los cuales fueron escritos hace décadas y quizá no reflejan el estado actual de la ciencia? ¿Será realmente una buena idea aceptar como cierta la información que obtengo de las noticias que sensacionalizan algún estudio sin saber si fue mal interpretado?

Sin duda hay que leer más artículos de investigación, pero no solo eso, también hay que aprender a leer esos artículos. En primer lugar hay que saber detectar sesgos y prejuicios de los autores. Conocer los diferentes tipos de estudios e investigaciones que se pueden llevar a cabo en las ciencias sociales. Pero sobre todo mantener una perspectiva escéptica y no creer todo lo que leemos. Es importante generar una consciencia sobre nosotros mismos, de nuestros propios prejuicios. No hay que leer solo aquel material que está de acuerdo con nuestras ideas preconcebidas y desechar las críticas que atacan a nuestras teorías favoritas. Muchas veces aprendemos más de los críticos que atacan aquellas teorías que valoramos tanto. Pero sobre todo nunca olvidar que la ciencia es una labor que nunca termina, que no busca “verdades” y quizá aquella teoría o metodología que ayer nos parecía tan cierta y apropiada mañana pueda resultar obsoleta.

Después del sermón quizá pretensioso pero sin duda necesario quiero compartirles algo nuevo que aprendí al leer un par de artículos. El primero es un meta-análisis muy interesante publicado recientemente en el Journal of Consulting and Clinical Psychology. Se trata de ese problema que todo clínico a tenido que afrontar, la deserción prematura de alguno de sus clientes en psicoterapia. Los meta-análisis son buenos porque reúnen a varios estudios similares y acumulan así los datos para generar un gran estudio con mayor poder analítico y predictivo. El artículo de Swift & Greenberg (2012) nos habla de que la última revisión exhaustiva sobre la deserción en psicoterapia en adultos fue en 1993 por Wierzbicki & Pekarik. En aquellos tiempos el promedio de deserción que se encontró a través de 125 estudios fue del 47%.  Esto quiere decir que hace 20 años alrededor de la mitad de la población adulta que iniciaba algún proceso psicoterapéutico no lo terminaba. Pero mucho ha cambiado en esos 20 años, al menos en EEUU, en lo que refiere a prácticas psicoterapéuticas. Para identificar los rangos actuales Swift & Greenberg hicieron una serie de meta-análisis y meta-regresiones en donde incluyeron 669 estudios representando a 83,834 clientes. Lo que encontraron fue que actualmente el promedio de deserción es de 19.7% lo cual es una gran mejoría al ser comparada con los números de Wierzbicki & Pekarik. Esto nos dice que mientras que antes la mitad de los clientes abandonaban la psicoterapia ahora solo es una quinta parte de ellos. Es una gran disminución, pero los autores nos mencionan que aun es muy alto. Una buena meta sería que ningún cliente abandone la psicoterapia, tanto para beneficio de ellos mismos como de los clínicos.

Pero hay que considerar algunos puntos muy importantes al leer este estudio. Primeramente se trata de un meta-análisis utilizando estudios realizados en EEUU. Hay que tener en cuenta que las condiciones en las que se realiza la psicoterapia en EEUU son muy diferentes a las de México. No cualquier psicólogo puede dar psicoterapia, debe tener una licencia que obtiene a través del estado en que radica, en México cualquiera puede dar psicoterapia, incluso aquellos que ni siquiera son licenciados en psicología. El otro punto es que la psicoterapia está incluida en muchos planes de seguro médico en EEUU. Además las compañías han puesto presión para que solo aquellas técnicas psicoterapéuticas que muestren evidencia de eficacia sean introducidas en esos planes. En México aun cuando estamos trabajando en la cobertura universal de servicios de salud pública y aun cuando en la misma constitución se habla de atención a la salud mental la penetración es mínima y solo en algunos casos se brinda este servicio a través de algún plan de seguro médico público.

Estuve buscando algún estudio realizado en México sobre deserción en el proceso psicoterapéutico y solo encontré uno. Probablemente existan más, pero definitivamente no hay ningún tipo de análisis a través de meta-análisis. En el estudio realizado por Torres & Lara (2002) se menciona un rango de deserción del 49% en clientes que cursaban un proceso psicoterapéutico. Este estudio fue publicado en el 2002 y hay que tener en cuenta que la muestra solo fue de 82 pacientes. Podemos observar que estos rangos son muy similares a los reportados en 1993 por Wierzbicki & Pekarik. Sería interesante el observar que ha cambiado en la práctica psicoterapéutica de los últimos 20 años en EEUU y que pudiera explicar la disminución. Una de las cosas que pudiera uno pensar es el aumento de interés que se le brinda a la relación psicoterapéutica actualmente. Hoy en día se cree que una buena relación entre cliente y terapeuta es necesaria para obtener resultados positivos, tal y como lo había dicho Rogers hace tiempo aunque con la diferencia de que se ha encontrado que no es suficiente. Rogers pensaba que la relación era necesaria y suficiente para el cambio positivo, hoy en día se sabe que no es así, se necesita también una tecnología además de la relación empática. Otro factor de cambio que pudiera tener algún efecto son las nuevas terapias que surgieron a partir de los 90’s. Lo que se llama la “tercera ola” de intervenciones cognitivo-conductuales. Estas nuevas terapias colocan un énfasis en lo que se llama mindfulness en inglés y que podríamos traducir como una atención consciente a eventos privados así como en la aceptación de esos eventos. La tendencia actual es un cambio desde el control que se observa en las terapias cognitivo-conductuales tradicionales hacia la flexibilidad en las de la tercera ola. Pudiera ser un factor que haya tenido influencia sobre la disminución en la deserción, pero esto obvio es pura especulación de mi parte.

Por último el meta-análisis de Swift & Greenberg (2012) nos arroja un poco más de información muy interesante. No solo es importante que tanta gente abandona el proceso psicoterapéutico, pero también cuales son las características de estas personas que lo hacen. Los autores mencionan que la deserción no fue moderada por la orientación de la terapia, si el tratamiento se aplico de forma individual o en formato de grupo, ni por un número de variables demográficas. Pero lo que si moderó los resultados fue el diagnóstico y edad del cliente, el nivel de experiencia del proveedor, el lugar de la intervención y otras variables. Lo que nos dicen es que aquellos clientes que eran más jóvenes y que tenían un diagnóstico de trastorno de personalidad o de alimentación fueron los más probables en abandonar el tratamiento. Para un clínico con experiencia esto no es nada nuevo, ya que saben bien que un cliente joven o adolescente con problemas de personalidad son los más difíciles a tratar.

Como conclusión solo me queda decir que es necesario una mejor organización y regulación por parte de los profesionales en psicología. Necesitamos instituciones fuertes que nos representen y que hagan presión para que se incremente la penetración de nuestros servicios en la población. Pero al mismo tiempo se deben mejorar las prácticas y esto solo se puede hacer basándose en evidencia y estudios científicos. Desgraciadamente en México la práctica humanista es de las más fuertes y su modelo de trabajo no-científico no se presta para ser evaluada basándonos en evidencia. Los practicantes humanistas nos dirán que no es importante el análisis científico de la persona ni sus resultados, sino su acompañamiento en su desarrollo personal. No es de extrañar pues que a una gran parte de psicólogos humanistas les guste introducir un gran misticismo a su práctica.

Gracias por leer este artículo, si les gustó no olviden comentar y si no les gustó con mucha mayor razón.

Referencia:

Premature discontinuation in adult psychotherapy: A meta-analysis. Swift, Joshua K.; Greenberg, Roger P. Journal of Consulting and Clinical Psychology, Vol. 80(4), Aug 2012, 547-559.

Apego al tratamiento psicoterapéutico y resultados de una intervención breve en pacientes de consulta externa psiquiátrica. Torres Torija, Javier C.; Lara Muñoz, María, C. Salud Mental, Vol. 25(6), Dic 2002, 27-34.

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La Mamada de la Leyenda de Freud: Final

Terminamos con la introducción al libro En contra de Freud: Los críticos responden, de Todd Dufresne. Un breve revisionismo de la historia supuestamente legendaria de Freud y su obra. Pueden encontrar la segunda parte aquí. En la siguiente entrada a este blog discutiré algunas conclusiones personales sobre este texto y el estado del psicoanálisis en general.

<Tercera Parte>

Jung hizo su parte para avanzar al psicoanálisis como una teoría y movimiento. Por ejemplo, fue Jung quien introdujo los experimentos de Zurich en asociación de palabras a Freud, lo cual se volvió una idea central de la práctica psicoanalítica. Muy pronto Freud empezó a requerir que los pacientes hicieran “libre asociación,” esto es, que hablaran libremente sobre cualquier idea que les llegara a la cabeza, muchas veces en relación a un sueño o fantasía. Jung también defendió un mayor rigor institucional entre aquellos que se hacían llamar Freudianos, argumentando que todos los futuros analistas debían ser analizados, una idea que muy pronto se volvió pieza clave del psicoanálisis institucional.

Sin embargo, como en sus relaciones anteriores con Fliess y Breuer, Freud demandaba una estricta fidelidad a sus ideas y era intolerante cuando cualquiera empezaba a dudar en los puntos clave de la doctrina o usaba al psicoanálisis en su contra. Y así Freud, aunque alguna vez desesperado por ver a Jung como su sucesor, rompió con él en 1912. Tótem y tabú (1913) de Freud, un trabajo fantástico sobre el origen prehistórico de la culpa y conciencia en un supuesto acto de parricidio, sería el primero en una serie de golpes y contra golpes entre los dos hombres.

No obstante el psicoanálisis prosperó. Para esta época aquellos en el campo estaban desarrollando sus propias revistas, casa editorial, e instituciones de entrenamiento, y gozaban de una creciente presencia internacional. Freudianos bien colocados incluían a Ernest Jones en Londres, Karl Abraham en Berlín, Sandor Ferenczi en Budapest, y Otto Rank en Viena. Cuando llegó la primera guerra mundial, el psicoanálisis se esparció rápidamente como un posible método para tratar traumas y neurosis de guerra intratables. A su vez, seguidores médicamente entrenados empezaron a rodear cada vez más a Freud y a un grupo central de discípulos, el auto-ungido “comité secreto,” quienes juntos establecieron al psicoanálisis a través del mundo occidental.

En medio de esta alza, Freud, volviéndose a comprometer a sí mismo hacia el dualismo que siempre favoreció, anunció en Más allá del principio del placer (1920) que la teoría de la fantasía sexual necesitaba una contraparte, una teoría de la pulsión de muerte. Pero pocos de los adherentes a Freud compartieron su envergadura de aprendizaje o curiosidad intelectual, y pocos de ellos aceptaron esta nueva visión. Aun menos entendieron porque él complicaría una perfectamente buena, y para entonces bien aceptada, teoría de sexualidad. Para explicar Más allá, algunos apuntaron al bien conocido pesimismo y misantropía de Freud; la muerte de una hija favorita; los eventos de la primera guerra mundial, en la cual dos hijos sirvieron; conflictos emocionales no resueltos; y hasta aburrimiento durante el periodo entre guerras.

Hasta hoy en día se le presta insuficiente atención a la conexión entre la nueva “metapsicología” de 1915-1920 de Freud -de la cual la pulsión de muerte es el máximo logro- y las viejas ideas pre-psicoanalíticas de los 1880s y 1890s. Pero una vez que se hace la conexión uno no puede ignorar los aspectos completamente equivocados y obstinados de la visión científica de Freud, incluyendo el complejo biologismo que avala a la empresa. Por ejemplo, en la estela del redescubrimiento de la genética Mendeliana en 1900, pocos científicos serios podrían aun creer en la herencia de características adquiridas. Sin embargo Freud lo hizo, imaginando que esta falta de creencia era un problema para otros. Como claramente admite en Moisés y monoteísmo (1939), muy para la vergüenza de sus seguidores, “No puedo prescindir de este factor [i.e., herencia Lamarkiana] en la evolución biológica.”

El biologismo retrógrado de Freud es aun más irónico en que sus últimos trabajos “culturales,” todos ellos posibles por su teoría biológicamente determinada de la pulsión de muerte, ahora se consideran entre sus más famosos y clásicos. Esto incluye El futuro de una ilusión de 1927, en donde reduce a la religión a un apego infantil a Papi, y El malestar en la cultura de 1930, en donde analiza los malestares persistentes de la existencia civilizada. De manera similar, los clínicos en especial no han apreciado bien que el giro tardío de Freud hacia una psicología del yo en El yo y el ello (1923) -y con ello el cambio del modelo consciente/inconsciente del funcionamiento mental hacia el famoso superyó/yo/ello- fue condicionado por este viejo biologismo. Desafortunadamente, las declaraciones biológicas explícitas de Freud en estos últimos trabajos han sido minimizados o simplemente ignorados a favor de sus más aceptables, si no más trilladas, conclusiones sobre el individuo reprimido y lleno de culpa de la sociedad moderna. De acuerdo a la visión censurada de los últimos trabajos de Freud, la sociedad muchas veces requiere demasiada represión y satisfacción diferida de los individuos. Para compensar, los pocos afortunados subliman su malestar con la civilización hacia el arte y ciencia, mientras que la turba es consignada a una sumisión infantil hacia Dios, neurosis, o ambas. La visión de Freud es de hecho más oscura y más compleja. El contra toda lógica afirmó que los seres humanos son impulsados hacia la muerte por la biología, una adquirida y heredada a través de milenios. Consecuentemente, la conformación del logro humano -arte, ciencia, religión- es una aberración, por más gloriosa que sea, a través de un camino hacia la no-existencia. El resultado: el psicoanálisis puede hacer muy poco sobre nuestras neurosis históricamente inevitables y biológicamente adquiridas. Como él dijo en 1927, el progreso humano no se mide en horas, meses, o hasta años, pero en tiempo geológico. El psicoanálisis es por lo tanto unendlich, o “interminable,” como Freud admitió en 1937, poniéndole así el inconfundible sello terapéutico pesimista a todo el esfuerzo.

Después de su muerte en 1939 la influencia de Freud siguió extendiéndose a través de la sociedad occidental, desde la medicina, psiquiatría, y psicoterapia hasta la literatura, critica, filosofía, y, de manera más general, postmodernismo. Un psicoanálisis médico prosperó en los Estados Unidos, al menos hasta finales de los 1960s, mientras que en los 1970s un psicoanálisis basado en humanidades floreció y, energizado por tales teóricos franceses como Jacques Lacan y Jacques Derrida, se esparció a través del mundo occidental. Pero hoy en día, después del advenimiento de las terapias farmacológicas y el declive de la teoría postmodernista, el psicoanálisis parece haber llegado a su fin. Naturalmente Freud se mantiene como uno de los indiscutidos gigantes del pensamiento del siglo XX. Pero su legado ha sido radicalmente minado mientras los críticos siguen debatiendo el fundamento científico de su trabajo, incluyendo las teorías de represión y del inconsciente; su método clínico, o falta de; la eficacia de su práctica y del habla terapéutica en general; la ética de su vida y trabajo; y la política interna del movimiento psicoanalítico. De hecho, haciendo a un lado a aguantadores motivados con reputaciones que perder, ahora se cree de manera amplia que el psicoanálisis como una teoría viable y como práctica esta muerto o agonizando.

<Fin>

Tomado de:

Todd Dufresne (2007). Against Freud, Critics Talk Back. Introduction: The Revised Life and Work of Sigmund Freud. Págs. 3-5. Stanford University Press. EEUU.

Traducción por: Luis Frettlöhr Barra

 

La Mamada de la Leyenda de Freud: Segunda Parte

Seguimos con la introducción al libro En contra de Freud: Los críticos responden, de Todd Dufresne. Un breve revisionismo de la historia supuestamente legendaria de Freud y su obra. Pueden encontrar la primera parte aquí.

<Segunda Parte>

Aunque problemáticas, las explicaciones retrospectivas de Freud acerca del abandono de la teoría de seducción y el nacimiento del psicoanálisis son claras. Lo que Freud ya había llamado psicoanálisis en 1896 fue después de 1897 reconcebido como el análisis del rapport emocional, o transferencia, entre el paciente y médico. Además, este rapport ahora se entendería como estando infundido con fantasía sexual, en sí mismo una repetición del disturbio interno basado en conflictos sexuales inconscientes no resueltos y reprimidos. Freud afirmó haber dejado la hipnosis por completo en su práctica, así supuestamente evadiendo el problema de la sugestión y haber descubierto la ubicuidad de la sexualidad infantil y la doctrina de la perversidad polimórfica. Su afirmación revisada: la histeria y las neurosis son psicológicamente condicionadas y no son causadas por abuso sexual. Y así, aunque Freud había estado fundamentalmente en lo correcto al escarbar profundo por algún significado reprimido e inconsciente en el centro de la enfermedad mental, se equivocó al haber aceptado los reportes de sus primeros pacientes. Había confundido las fantasías de abuso por verdadero abuso.

Nunca más volvería Freud a arriesgar el futuro de su ciencia, y de su reputación, en la realidad objetiva (y por lo tanto verificable) de eventos pasados. En el mejor de los casos, el psicoanálisis tomó refugio en la fantasía del individuo neurótico, si no es que en el auto-análisis de los propios sueños y neurosis de Freud, los cuales no eran solamente objetivamente conocibles pero eran en principio universalmente ciertos para toda la gente y culturas. En el peor de los casos, el psicoanálisis dictó las conclusiones que supuestamente buscaba, descaradamente manipulando estudios de caso para reflejar las exigencias teóricas y políticas siempre cambiantes del día. Tal fue el caso de Anna O. Ahora sabemos que esta paciente, Bertha Pappenheim, no solo fracasó en recuperarse de la histeria, como se afirmó, pero que también se volvió adicta a la morfina al final de su tratamiento con Breuer e institucionalizada en un sanatorio Suizo. El sorprendente diagnóstico de su nuevo doctor: histeria. Un año después Breuer confesó que deseaba que Pappenheim muriera para que fuera liberada de su sufrimiento. Y sin embargo, exhortado por Freud, presentaron este total fracaso de la cura hablada como el fundamento de los Estudios en Histeria.

La metodología psicoanalítica no es menos un lodazal que una teoría. Freud falló en decir que era exactamente el psicoanálisis hasta años después de su nacimiento, publicando sus “Trabajos sobre Técnica” entre 1911 y 1915. Hasta Tres ensayos sobre teoría sexual de 1905, se dejó suponer a los lectores que por psicoanálisis Freud todavía quería decir la recuperación de memorias reales sobre abuso sexual infantil. En otras palabras, aunque Freud abandonó la etiología de seducción en una carta privada a Fliess en 1897, los lectores no sabrían de esto por otros ocho años. Sin embargo Freud se mantuvo ocupado, publicando trabajos de “psicoanálisis” –de manera más notable su largo auto-análisis, conducido en la estela de la muerte de su padre en 1896, La interpretación de los sueños (1900).

Más adelante Freud afirmaría que su trabajo temprano había sido rutinariamente ignorado o malinterpretado, y que no se dejaría intimidar por diagnosticar la causa de esta aparente resistencia por parte de la sociedad y sus críticos. Estos fueron los tiempos de su auto-mitologizado “espléndido aislamiento.” Pero la actitud de Freud era solamente una pose romántica, una ficción retrospectiva detrás de la cual hiló su propia leyenda, ya que difícilmente fue ignorado en su propia época. Sobre la fuerza de sus publicaciones y las afirmaciones de eficacia tomadas de ahí, en 1902 Freud fue capaz de reunir a su alrededor a un grupo de seguidores leales para sus “Reuniones de miércoles por la tarde,” precursor de la Sociedad Psicoanalítica de Viena de 1906-1915. Este diverso grupo se reunía semanalmente para discutir el trabajo de Freud y aprender sobre el psicoanálisis desde el mismísimo maestro. En efecto, estas reuniones eran la actividad primaria requerida de la gente que querían volverse analistas en los primeros días.

En 1907 la fortuna le brilló aun más a Freud cuando el psiquiatra suizo Carl Jung se volvió un seguidor. El involucramiento de Jung no solo traería al psicoanálisis en contacto con un instituto de investigación respetado y disciplina pero sacaría al análisis del ambiente judío en el que Freud y sus adherentes, ellos mismos en gran parte judíos, vivían y practicaban. En otras palabras, la sola presencia de Jung le prestaría peso a la afirmación de que el psicoanálisis era una ciencia.

<Fin de Segunda parte>

No se pierdan la siguiente parte próximamente en este blog. Gracias por su atención.

Tomado de:

Todd Dufresne (2007). Against Freud, Critics Talk Back. Introduction: The Revised Life and Work of Sigmund Freud. Págs. 3-5. Stanford University Press. EEUU.

Traducción por: Luis Frettlöhr Barra

 

La Mamada de la Leyenda de Freud: Primera Parte

Hace tiempo leí el libro de Todd Dufresne titulado En contra de Freud: Los críticos responden, y me pareció muy interesante. La forma en que muchos psicoanalistas ven a Sigmund Freud siempre me ha parecido muy similar a la de un culto. Ciertamente con el revisionismo sobre la biografía de Freud, que tuvo lugar en la segunda parte del siglo XX, se pudo observar cómo todo el movimiento psicoanalítico no fue más que la formación de un mito o leyenda alrededor de la figura de su creador. Gracias a cartas y textos que habían sido guardados bajo llave por los seguidores de Freud y a las entrevistas con sobrevivientes que tuvieron contacto con los pacientes ahora tenemos una visión más amplia sobre la figura de Freud y los orígenes del psicoanálisis. Me mantengo en la posición de que una gran parte, sino es que casi todo, lo que tiene que ver con el psicoanálisis es una “mamada.” Así que les presento la introducción de este libro muy recomendando para aquellos que les interesa entrar en el mundo del psicoanálisis. Siempre al hablar de teorías de cualquier tipo es bueno ver el punto de vista de los críticos ya que, si solo se sigue a los proponentes, es imposible tener una visión completa de los asuntos.

<Primera Parte>

Introducción:

La Vida y Trabajo Revisado de Sigmund Freud

 Sigmund Freud nació un 6 de Mayo de 1856 en Moravia, hoy República Checa, y cuatro años después se trasladó con su familia a Viena, Austria. Ahí se mantuvo por la mayor parte de su vida, volviéndose famoso mundialmente por crear el psicoanálisis y de manera más general por establecer a la psicoterapia en el mundo occidental. Freud y su familia inmediata no huyeron de la Austria controlada por los Nazis hasta 1938, solo un año antes de su muerte. Después de una larga lucha con el cáncer de la quijada, Freud murió en el norte de Londres, Inglaterra, un 23 de Septiembre de 1939.

El joven Freud, un políglota, fue un estudiante con talento quien se destacó en sus estudios. Al principio se imaginó para sí mismo una carrera en política o leyes, y después en ciencia, particularmente en el campo de la neurología. En la Universidad de Viena, Freud alargó sus estudios de cinco a ocho años, tomando cursos de interés personal en filosofía y conduciendo investigaciones de laboratorio extensas. Por ejemplo, bajo la dirección de Carl Claus y su Instituto de Anatomía Comparativa, en 1875 Freud disecó y examinó bajo microscopio los testículos de cuatrocientas anguilas. Y en 1876 Freud inició un destajo de seis años como investigador bajo Ernst Brücke en el Instituto de Fisiología. Ahí trabajó en las médulas espinales de la lamprea de arroyo, las células nerviosas del cangrejo de río, y el sistema nervioso del cangrejo de agua dulce. En unas vacaciones en 1878 el muy entusiasta joven también condujo investigaciones en las glándulas salivales de perros en el laboratorio experimental de patología de Salomon Strickler. Finalmente, en 1881, Freud tomó sus exámenes para el grado de doctor en medicina, y después de esto dedicó otros tres años de residencia en el Hospital General de Viena.

Freud continuó conduciendo investigación en el hospital. En 1883 trabajó con Theodor Meynert en el departamento de psiquiatría del hospital y tomó neuroanatomía, eventualmente publicando artículos en este campo. Después, en 1884, Freud inició sus infames estudios sobre la cocaína, una droga que el mismo usaba, promocionaba a sus amigos y colegas profesionales, y publicaba efusivos reportes al respecto.

Un año después Freud se volvió profesor en neuropatología en la Universidad de Viena, y en esta capacidad ganó una beca para estudiar en el Salpêtrière en Paris con el famoso neurólogo, Jean-Martin Charcot. Ahí estudió la histeria y la hipnosis con el hombre a quien siempre consideró su maestro. Sin embargo el avance como investigador universitario estaba en gran parte prohibido hasta para los judíos seculares quienes, como Freud, se negaron a convertirse al cristianismo. Así que en 1886, recién casado con Martha Bernays, Freud el neurólogo se embarcó de mala gana en una carrera tratando enfermedades “nerviosas.” Pero nunca abandonó su sueño de convertirse en un científico reconocido y desde el principio vio a la práctica clínica como investigación de laboratorio con otro nombre.

Durante el periodo llamado pre-psicoanalítico de investigación, aproximadamente  1887-1897, Freud buscó tender un puente entre los campos de la neurofisiología y la psicología. Muchas veces intercambiando nuevas especulaciones con su buen amigo Wilhelm Fliess, el especialista en oído, nariz y garganta de Berlín, Freud escribió El Proyecto para una Psicología Científica en 1895. Invocando a la ciencia y filosofía especulativa sobre la naturaleza del siglo XIX, Freud postuló ideas que tendrían influencia sobre él, al principio de manera encubierta y después explícita, durante toda su vida. Que Freud nunca completó o publicó el Proyecto no quiere decir que lo olvidó. Al contrario, muchas ideas que se introdujeron inicialmente aquí regresaron en sus textos posteriores. Por ejemplo, el Freud temprano y posterior argumentaba que las conductas repetitivas alguna vez asociadas con traumas en ferrocarriles y guerras podían ser explicados al invocar la teoría de recapitulación y la herencia de características adquiridas; que la existencia es en sí determinada, si no socavada, por la teoría de la constancia (entropía), la idea de que todos los sistemas vivientes buscan el reposo como su estado natural; que el trauma emocional puede ser explicado en términos cuantitativos o económicos como el desborde del afecto hacia el interior de una psique débil; y, de forma más general, que la vida es gobernada por principios de realidad y placer.

De su periodo pre-psicoanalítico, se le conoce mejor a Freud por su contribución a Estudios sobre Histeria (1895). Freud había cabildeado a un renuente Josef Breuer, un mentor y bien visto médico vienés, para colaborar en este libro, el cual es recordado por las afirmaciones teóricas de que un afecto estrangulado causa la histeria; que el hablar es eficaz; y, de manera más increíble, que a través de tal habla uno puede descubrir capas de memorias reprimidas que llevan atrás hacia algún evento traumático sexualmente cargado o “seducción.” Freud esencialmente llegó a creer que estas memorias estaban enterradas debajo de mecanismos de defensa de la psique y que la patología, como la excitante y relativamente nueva ciencia de la arqueología, necesitaba nuevos métodos y teorías con las cuales revelarlas.

Los críticos sofisticados de Freud y Breuer de aquel tiempo no fueron convencidos. Por encima de todo, advertían que las memorias repetidas, recobradas, o por abreacción centrales para la “cura hablada” eran casi indiscutiblemente artefactos del método; los críticos apuntaban hacia Charcot, cuya reputación por inducir la obediencia en sus pacientes fue resuelta para el momento de su muerte en 1893, y a la historia de la hipnosis médica para exponer su caso. Freud, característicamente, rechazó sus advertencias, aun cuando de manera privada empezó a darse cuenta que las “memorias” de los pacientes que había reportado eran realmente falsas. Freud se enfrentaba a una crisis –sus hallazgos publicados eran realmente incorrectos y su reputación, ya comprometida por su abogacía hacia la cocaína, podía ahora arruinarse. Su respuesta hacia esta crisis fue nada más y nada menos que la creación del psicoanálisis propiamente dicho.

<Fin de Primera Parte>

No se pierdan la segunda parte próximamente en este blog. Gracias por su atención.

Tomado de:

Todd Dufresne (2007). Against Freud, Critics Talk Back. Introduction: The Revised Life and Work of Sigmund Freud. Págs. 1-3. Stanford University Press. EEUU.

Traducción por: Luis Frettlöhr Barra

 

Las sillas de ruedas en Sonora o la mamada del altruismo

El pasado lunes 27 de Agosto del 2012 la Secretaría de Desarrollo Social de Sonora (Sedesson) hizo entrega de 30 sillas de ruedas al DIF local en Sonora. Esto desató inmediatamente una polémica, que más bien fue una burla, en los medios sociales por el aspecto de estas sillas. A primera vista parecen sillas de jardín hechas de resina (plástico) con ciertas adaptaciones y ruedas de bicicleta de montaña. Como mucho de lo que sucede en las redes sociales y que capta la imaginación de la gente, en el sentido de burla, se está volviendo un meme. Los memes son fenómenos sociales que se diseminan de forma viral y cuando se tratan de situaciones de política social tienen, casi siempre, un impacto negativo sobre sus protagonistas. Pero en esta ocasión mi interés va más allá de los actores locales, las organizaciones gubernamentales del Estado de Sonora. Se podrá hablar y decir muchas cosas sobre sus intenciones y sobre su desempeño al tratar de ayudar a sectores desamparados de la población. Lo que no se puede negar es la necesidad de contar con sillas de ruedas para aquellas personas que han perdido su movilidad. El impacto que puede tener una silla de ruedas en la vida de estas personas en inmensurable.

La parte que me parece un poco engañosa tiene que ver con la organización que hizo la donación de dichas sillas de ruedas. Así que me puse a investigar un poco para saciar mi curiosidad. He llegado a unas cuantas respuestas que por un lado me parecen interesantes y por otro me causan algo de indignación. En un reportaje del día de hoy en el periódico El Universal (http://www.eluniversal.com.mx/estados/87483.html) se habla sobre este tema de las sillas de ruedas, el Sedesson y el DIF del estado de Sonora. Se nos menciona que fueron diseñadas por científicos:

“el diseño de esta silla no es cualquiera: es diseñada por un par de científicos de Massachusetts; lo hicieron con el único propósito de ayudar a países donde hay personas con alguna discapacidad.”

Aquí es donde empieza lo interesante del asunto, pero antes de pasar a hablar sobre estos “científicos,” creo que es seguro afirmar que hay personas con discapacidad en todos los países del mundo. Quiero pensar que se refería a países pobres sin los recursos para brindar sillas de ruedas convencionales a estas personas discapacitadas. Las sillas fueron donadas por la organización internacional sin fines de lucro Free Wheelchair Mission.

Entrando ya al tema de las sillas de ruedas, estas fueron diseñadas por un tal Dr. Don Schoendorfer, quien efectivamente tiene un doctorado por la MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts en ingeniería biomecánica. Cuenta la historia en la página de su organización Free Wheelchair Mission, que estaba de vacaciones con su esposa Laurie en Marruecos, cuando se toparon con una señora discapacitada que tenía que arrastrase por el suelo. De ahí nació la idea de desarrollar una silla de ruedas lo más barata posible para poder fabricarlas en grandes números y mandarlas a los países subdesarrollados. Así que la diseñó de partes ya existentes, baratas y en gran parte manufacturadas en China. La organización sin fines de lucro reúne las partes y las manda por barco a los países pobres necesitados. La cosa es que si alguien fuera a home depot y comprara algunas sillas de patio hechas de plástico y después a alguna tienda de bicicletas y se comprara una llantas, las armara en forma de silla de ruedas en su garaje para al final quererlas donar a algún hospital en EEUU, ¿qué sucedería? Lo más probable es que le agradecerían sus buenas intenciones pero no las aceptaría, ya que deben cumplir con ciertos lineamientos impuestos por alguna institución como la FDA. Pero como no existen esas imposiciones en los países “subdesarrollados” bueno pues ahí si las podemos “donar.”

Todo esto suena muy bien, y en realidad me parece una muy buena idea. Quizá no nos guste el pensar en México como un país subdesarrollado que necesita de estas donaciones porque no tenemos los recursos para proporcionar sillas de ruedas a nuestros discapacitados. Ciertamente para los norteamericanos nosotros somos subdesarrollados, esa es su percepción. También es cierto que hay mucha gente en nuestro país que no tiene los recursos para comprar una silla de ruedas convencional. Pero mi problema no es realmente sobre las sillas. Si se ven muy baratas, o si son funcionales, si realmente ayudan o no, si duran o son frágiles. Mi problema es con el negocio del altruismo.

Parecería contradictorio hablar de algún tipo de negocio altruista. El altruismo es básicamente proporcionar apoyo, ya sea con recursos o servicios, a gente necesitada sin pedir nada a cambio. Es cuando ayudas a tu prójimo, es una de esas cosas que llamamos virtudes. El tema de si el altruismo realmente existe es muy complejo, y aquí tenemos un gran ejemplo. Tenemos a una organización “sin fines de lucro” llamada Free Wheelchair Mission que dona sillas de ruedas de bajo costo a otras organizaciones en países subdesarrollados. Aquellos quienes reciben las sillas de ruedas se encargan de la importación, que en ocasiones obviamente les va a costar dinero, su transporte hasta aquellas personas que las necesitan y también armarlas ya que llegan en partes. Para poder cumplir estas metas tienen campañas de recaudación de fondos. Gente con muy buenas intenciones les da dinero para que puedan llevar a cabo esta misión.

Desgraciadamente uno no puede dejar de tener esta sensación de que no solo se trata de apoyar a personas necesitadas, pero que también es un negocio. Este supuesto altruismo es tan buen negocio que de hecho hay una organización sin fines de lucro también cuya función es monitorear a otras organizaciones sin fines de lucro para ver si realmente están haciendo un buen trabajo, si están cumpliendo sus metas y si hay transparencia es su proceso administrativo, si el dinero que recaudan se usa para lo que ellos dicen que lo usan. Esta organización se llama Charity Navigator y resulta ser muy útil si uno está interesado en buscar información sobre organizaciones altruistas sin fines de lucro. La organización que es de nuestro interés, en este caso Free Wheelchair Mission (FWM), parece tener una buena calificación por parte de Charity Navigator. Ellos califican en un sistema de 4 estrellas dos grandes rubros, la situación financiera así como responsabilidad y transferencia. FWM tiene una calificación de 3 estrellas de las 4 posibles en su desempeño financiero. Esto es las metas de recaudación de dinero versus los gastos por las campañas, administrativos, de promoción, y el dinero que les queda para trabajar. Por otro lado tienen 4 estrellas de las 4 posibles en responsabilidad y transparencia. Esto lo toman de la forma 990 que tienen que llenar con la IRS, la institución que maneja los impuestos en EEUU. Aquí nos dicen que no hacen préstamos a terceros, tienen auditorias, los miembros del consejo votan independientemente, y sobre todo, aquí viene lo interesante, que el CEO (el director ejecutivo) es listado con su salario.

Don Schoendorfer, PhD es el fundador y presidente de FWM. Fue a quien se le ocurrió la idea de sillas de ruedas baratas para países subdesarrollados. Sillas hechas de partes comunes fabricadas en China y que probablemente nadie en EEUU aceptaría ni como donación. Este señor recibió como “compensación” según la declaración financiera FYE  03/2011 la cantidad de $163,382  dólares, lo que representó un 2.74% de los gastos para el año de 2010. Lo cual quiere decir, que aun con la crisis económica de los Estados Unidos este señor recibió más de $150,000 dólares!!! Si tomamos en cuenta que según el censo en Estados Unidos del 2005 la media nacional de ingreso por familia al año era de $45,018 dólares, el salario de este fundador y presidente de una organización sin fines de lucro lo coloca en el rango de ingreso de $150,000 a $200,000 dólares al año. En porcentaje pertenece al 3.17% de las familias que llegan a tener estos ingresos anuales. Está en el percentil 93.96%, en otras palabras se está haciendo rico por esta labor altruista, esta labor de ayudar a los más necesitados sin buscar recompensa. Cualquiera que gana $163,382  dólares en un año se le puede considerar “rico” en Estados Unidos, estos son más de 2 millones de pesos mexicanos. Por lo tanto podemos concluir que el altruismo es muy buen negocio. Ahora me pregunto, ¿cuánto recibirá de compensación Fernando Landeros, presidente de la Fundación Teletón en México?

La Relación en la Entrevista Clínica

Aquí les dejo un material que me parece muy bueno sobre la entrevista clínica. Es una traducción personal del material original. Es solamente el capítulo 5 del libro Entrevista Clínica de Sommers-Flanagan & Sommers-Flanagan. Espero les sea de utilidad a todos los estudiantes de psicología y se animen a conseguir el libro completo.

Lo puedes bajar aquí: http://www.mediafire.com/view/?khq5bhw4ky9ayli

J. Sommers-Flanagan & R. Sommers-Flanagan (2009). Clinical Interviewing. Theoretically-supported and Evidence-based Relationships in Clinical Interviewing. Págs. 113-140. John Wiley & Sons, Inc., EEUU.

¿Por qué es tan fácil caer en “mamadas”?

Una cosa que ha faltado en este blog es explicar por qué los seres humanos somos tan predispuestos a caer en la creencia de “mamadas.” Como ya he explicado en varias ocasiones yo utilizó la palabra “mamada” dentro de un contexto específico, por ende se vuelve un término. Este término dentro del contexto de este blog se refiere a cualquier propuesta que carece de razón o evidencia que la soporte. Cuando un charlatán pretende vendernos algo con el supuesto propósito de aliviar alguna aflicción, enfermedad, trastorno o sufrimiento sin presentar evidencia de su efectividad e incluso cuando hay buenas pruebas para afirmar que no sirve de nada, entonces eso es una “mamada.” Algunos lectores han expresado en los comentarios que este término no les agrada y que yo lo utilizó para ridiculizar las ideas, propuestas y afirmaciones de los proponentes de estas charlatanerías, y tienen mucha razón. Si no lo hiciera de esta forma, si fuera todo dentro de un contexto meramente académico e intelectual, aquellas personas a las que más les pudiera servir la información que aquí presento probablemente no les interesaría leerlo. Por eso trato de hacerlo de una manera que sea amena y divertida, pero que al mismo tiempo esté basada en hechos y no en creencias.

¿Pero qué es una creencia? Según la Real Academia Española es un: Completo crédito que se presta a un hecho o noticia como seguros o ciertos. Por lo tanto creer en alguna de las mamadas que aquí suelo presentar es simplemente darlo como un hecho, como algo seguro y cierto sin preocuparse por verificar si realmente lo es. El sostener una creencia en ocasiones también involucra el mantener ese supuesto de certeza aún cuando no exista evidencia que lo pruebe o aun cuando haya evidencia de lo contrario. Si tomamos en cuenta que nuestras vidas están repletas de situaciones en las que tenemos que tomar decisiones, desde banales hasta aquellas que pueden repercusiones importantes para nosotros y aquellos que nos rodean, podemos concluir que todos necesitamos mejores herramientas para tomar esas decisiones. ¿Será una buena idea basarnos en creencias para la toma de decisiones? Una decisión muy importante para cualquiera que sea padre o madre de familia seguramente es la de vacunar a nuestros hijos. ¿Pero qué sucede si una madre mantienen la creencia de que las vacunas causan autismo? Esta es una situación real que está creando problemas en varias partes del mundo, en donde activistas anti-vacunación mantienen una serie de creencias que surgieron en Inglaterra gracias a un médico investigador que publicó una serie de estudios que han sido refutados, la revista que los publicó los ha borrado de sus bases de datos, se le investigó por prácticas no éticas y se le quitó su licencia médica. Se hicieron una serie de investigaciones para ver si las vacunas están relacionadas con el autismo y se encontró que no existe ningún vínculo. A pesar de toda esta evidencia en contra de la creencia de que las vacunas causan problemas en el desarrollo de los niños, siguen habiendo grupos que están firmes en propagar la peligrosa idea falsa de que las vacunas producen autismo.

Pero, ¿cómo es que caemos tan fácilmente en la creencia de las mamadas que nos acosan por todos lados, diariamente en todos los medios de comunicación masivos, en internet, en nuestros círculos sociales y desgraciadamente hasta en las escuelas e instituciones de educación superior? Hay varias formas en las que todos podemos caer presa de afirmaciones que suenan posibles o ciertas pero que resultan ser falsas o sin sustento. Por este medio les presentaré algunas de ellas, las más comunes, para que de esta forma poder formar nuestro estuche de herramientas en contra de las mamadas.

1. Información de boca en boca

Muchas creencias incorrectas se transmiten por múltiples generaciones a través de la comunicación verbal. Solo porque una frase suena divertida o es fácil de recordar no quiere decir que sea cierta, desgraciadamente esto es lo que las hace tan proclives a ser transmitidas generacionalmente. Un ejemplo muy común es el típico refrán que todos hemos escuchado alguna vez: “Perro que ladra no muerde.” ¿Será cierto esto?  ¿Quién será el valiente que lo ponga a prueba? El hecho de que escuchemos alguna afirmación una y otra vez no la hace cierta. Pero esto nos puede llevar a aceptar esta afirmación como correcta, aún cuando no lo sea, porque podemos confundir la familiaridad de una frase con su certeza. Las investigaciones sobre este fenómeno han descubierto que los seres humanos somos muy propensos a creer en una afirmación cuando se nos presenta de manera repetida. En unos estudios encontraron que si una persona nos repite 10 veces la frase “fulano de tal es la mejor opción para Presidente,” es lo mismo que si lo escucháramos de 10 personas diferentes. Si somos expuestos de manera repetida a una afirmación o idea es muy probable que empecemos a verlo como un hecho o como algo acertado, aún sin tener evidencia alguna de su veracidad. Entonces nuestra primera herramienta debe ser, solo porque he escuchado muchas veces una afirmación (como la idea incorrecta de que algunas personas funcionan con el hemisferio derecho y otras con el izquierdo) no la vuelve automáticamente cierta.

Después seguiremos revisando otras formas en las que todos solemos caer en creencias falsas y como librarnos de estas mamadas. Estén pendientes y no olviden dejar sus comentarios ya que aunque algunos sean divertidos, otros interesantes y algunos brillantes todos son bienvenidos. También me pueden encontrar en mi página de facebook aquí: http://www.facebook.com/luisarnoldo.frettlohrbarra