La respuesta placebo: la mamada que resulta no serlo y su utilidad para el médico

Por algunos años he escrito en este blog sobre varios productos y sus promesas de brindar efectos benéficos en materia de salud. Hemos revisado varios ejemplos de mezclas con ingredientes de supuesto origen natural como el Dalay, Ganoderma, Nikzon, Sensa, Coledia, y Bon Balm entre otros. No es sorprendente que al revisar la literatura científica sobre estudios relacionados con la efectividad de sus ingredientes activos nos encontráramos con que no hay evidencia sólida de tal efectividad. Aun así hay mucha gente que sigue promocionando estos productos, que recuenta anécdotas de su efectividad y que se molesta y dejan comentarios que van desde los que cuestionan la calidad de mis artículos hasta aquellos que solo insultan de una manera muy profana. En varias ocasiones he mencionado que cualquier efecto aparentemente benéfico de estos productos puede explicarse, entre otras cosas, por un efecto placebo. Sin embargo no me he tomado el tiempo para hablar sobre este famoso efecto placebo y de que se trata. Creo que si vamos a discutir de manera seria y útil sobre estos productos que se venden al público y se presentan manera engañosa tenemos que poseer un conocimiento básico sobre este concepto del efecto placebo.

El problema al hablar de este tema es que aun hay muchas cosas que no sabemos. En primer lugar debemos tener en cuenta que el término respuesta placebo es mucho más acertado. Pero aun así la palabra placebo es peyorativa. Esto quiere decir que se ve como algo negativo, sin utilidad o solo como un artefacto estorboso. Este concepto del término placebo surge en medicina al observar que las personas respondían de manera favorable y expresaban alivio de síntomas al recibir un supuesto remedio que no contenía ningún ingrediente activo. Desde tiempos inmemorables aquellos que practicaban la medicina sabían que si le daban algún remedio sin propiedades específicas a un paciente este solía expresar alivio y hasta mejorar en su condición. Por eso es que es más apropiado el usar el término respuesta placebo, ya que es una respuesta de nuestro cuerpo hacia algún tipo de estímulo. El término más conocido y empleado de efecto placebo se debe a su uso en estadística. En estudios clínicos de efectividad de algún fármaco se tiene que comparar con algún ingrediente inerte, sin efectos biológicos relacionados con la enfermedad o lesión. Los más utilizados son el almidón y azúcar.

Drop falling from a pipette onto sugar cube

Al estudiar la efectividad de un fármaco se tiene que comparar con un grupo control, o sea un grupo de pacientes que sufren la misma enfermedad o lesión pero que no reciben tratamiento. Obviamente los efectos benéficos del fármaco estudiado deben ser superiores a no dar ningún tratamiento. Pero si ya sabemos que la gente se siente mejor, que se alivian sus síntomas hasta cierto grado solo con saber que están siendo tratados, entonces debemos comparar también la efectividad del fármaco que estamos estudiando o desarrollando con esta respuesta natural del cuerpo mediada por procesos mentales. Por eso además del grupo control se usa otro grupo placebo al cual se le da algún facsímile del fármaco, que sea lo más parecido posible en apariencia, sabor, color, y textura al original pero que no contenga ningún ingrediente activo. Si el efecto benéfico del fármaco es superior al del placebo entonces podemos afirmar que realmente hay buenas razones para administrarlo a los pacientes, obviamente si no hay efectos negativos que nieguen su utilidad. Por eso es que le llaman efecto placebo, ya que al revisar la estadística en los grupos estudiados se encontraban con este resultado que comúnmente se veía como un artefacto o un estorbo. Desgraciadamente los científicos siempre han estado mucho más interesados en estudiar los efectos de los fármacos activos y pocos se han dedicado a estudiar la naturaleza de esta respuesta natural de los seres humanos de mejorar aun cuando se les administra algo que por simple lógica no debería funcionar.

Ha sido hasta hace poco que se le ha dado interés en estudiar el fenómeno placebo, ya sea denominado efecto o respuesta. Una de las cosas que se deben tomar en cuenta es que todo ser vivo ha evolucionado para tener algunos mecanismos de defensa y de restauración al sufrir ataques a su organismo. Cada ser vivo tiene sus propios mecanismos los cuales han sido los más útiles para sus circunstancias. Tenemos a algunos reptiles que pueden hasta regenerar miembros que han perdido. No es de extrañar que nosotros que somos entes sociales y que dependemos tanto de nuestro entorno social hayamos desarrollado algún mecanismo social que active nuestras defensas. En efecto la respuesta placebo podría muy bien ser algún tipo de mecanismo que regula nuestra percepción de dolor y que también activa nuestra defensa inmunológica y regenerativa al ser expuestos a alguna situación de tipo social, como la de tener otros miembros de nuestra comunidad cuidándonos y demostrando comportamientos de ayuda y preocupación por nuestro bienestar.

Al tener en frente de nosotros a una persona de la cual estamos convencidos que puede curarnos entonces varios mecanismos psiconeuroinmunológicos parecen activarse para mediar nuestros procesos naturales de sanación. Pero obviamente estos procesos naturales de sanación siempre estarán limitados por nuestra capacidad innata. Si nos enfrentamos a circunstancias que sobrepasan la capacidad de nuestro cuerpo por sanarse a sí mismo es muy probable que no podamos recuperar nuestra salud. Hay que tener en cuenta que por casi toda su historia la medicina ha dependido de esta respuesta natural de sanación del cuerpo y no precisamente de los ingredientes en las pociones que los antiguos médicos proporcionaban. La medicina moderna con sus bases científicas en los mecanismos de salud-enfermedad tiene relativamente muy poco tiempo. Ahora es posible ir más allá de solo la activación de una respuesta placebo y realmente curar muchas enfermedades y lesiones que antes hubieran sido fatales.

Desgraciadamente el vender un producto que no tenga evidencia sólida de ir más allá de la respuesta placebo es un práctica ubicua. Aquí nos encontramos con cuestiones éticas y legales. ¿Es apropiado el vender un producto con la intención de curar alguna enfermedad, trastorno o lesión aun sabiendo que sus efectos no van más allá del poder de sanación natural de nuestro cuerpo? Muchos diríamos que no. Y si tomamos en cuenta que algunos van más allá al afirmar que tales productos son aun más efectivos que medicamentos muy bien estudiados y con bastante evidencia científica a su favor entonces nos encontramos con actividad que podríamos llamar criminal. Hay mucha gente que ha sufrido verdaderas desgracias en su salud y la de sus seres queridos por confiar en este tipo de personas que alegan tener mejores curas que aquellas nacidas de la ciencia médica moderna. Ciertamente muchas personas han fallecido por confiar en remedios homeopáticos, naturistas, sanaciones energéticas o dietas con suplementos y negarse a sí mismos o incluso a sus hijos una atención médica apropiada. Han habido casos en algunos países en donde han llegado a las cortes con casos de negligencia ya que padres se niegan a buscar atención médica para sus hijos porque confían en que otros métodos alternativos sin evidencia los van a curar de sus enfermedades.

Por último hay que tomar en cuenta que la mayoría de los médicos desconocen la verdadera naturaleza de la respuesta placebo y que la hacen a un lado solo como un estorbo o como un método para tratar a personas que califican de neuróticas. Un médico entrenado en la metodología de la medicina occidental está acostumbrado en confiar más en los fármacos que prescribe y en las intervenciones quirúrgicas que practica que en su propia persona como un vehículo de curación. Aquel médico que esté consciente de que el mismo por su comportamiento y actitud hacia sus pacientes puede afectar de gran manera el curso de la enfermedad podrá ser más efectivo y popular con sus clientes. El demostrar un verdadero interés por la salud de sus pacientes es clave para el éxito de cualquier médico y sus tratamientos. De igual forma el proyectar conocimiento y competencia es de suma importancia, ya que esto transmite confianza al paciente. Aquel paciente que confía en que su médico es competente, que sabe lo que está haciendo y que tiene las mejores intenciones para el recibirá un gran beneficio al potencializar sus recursos innatos de sanación. Pero esto no es algo que se enseña en las escuelas y facultades de medicina. Estas habilidades interpersonales generalmente se adquieren de los formadores, maestros y guías con los que se encuentra uno en la carrera de medicina. Cualquier practicante de medicina que esté interesado en maximizar su capacidad de curación debería preocuparse por mejorar sus habilidades interpersonales, y darse cuenta que es en gran parte él o ella misma, su propia persona la que determinará el éxito de su tratamiento. Hay muchos programas de orientación disponibles en las mejores instituciones médicas para apoyar a los practicantes a mejorar su actitud ante sus pacientes y han tenido resultados muy positivos.

¿Por qué es tan fácil caer en “mamadas”? Segunda Parte

Seguimos con esta serie en la cual exploramos aquellas razones por las cuales solemos caer en “mamadas.” Como todos sabemos la vida está hecha de momentos, muchos de los cuales se caracterizan por la necesidad de tomar decisiones, las cuales pueden tener efectos importantes y duraderos. Así que nadie puede negar que tener la capacidad de tomar buenas decisiones, basándonos en una buena información y un buen análisis es muy importante. Desgraciadamente la mayoría de nosotros tomamos decisiones basándonos en información deficiente o errónea y en las emociones que pudiéramos estar experimentando en ese momento. La vez anterior hablamos de la información que recibimos de manera anecdótica, lo que nos cuentan, los dichos famosos y como solemos creer más en un dicho que en una buena investigación. Hoy hablaremos de la segunda causa por la que la gente promedio, usted y yo, muchas veces caemos en “mamadas.”

2. El deseo de respuestas rápidas y soluciones fáciles.

Hay que darnos cuenta de algo muy cierto, la vida diaria no es sencilla, porque hasta aquellos de nosotros que parecemos cuerdos tenemos que lidiar con problemas. Muchos de nosotros estamos buscando formas para bajar de peso, conseguir suficiente sueño, salir bien en los exámenes, disfrutar nuestros trabajos, y encontrar a una pareja romántica para toda la vida. Por eso no debería extrañarnos que haya una enorme cantidad de métodos o técnicas que ofrecen una manera rápida y sencilla para solucionar todos nuestros problemas y sobre todo sin tener que cambiar nuestra conducta. Puedo conseguir todas esas cosas que siempre he deseado sin tener que esforzarme mucho, sin cambiar mis maneras de ser. Por ejemplo las dietas y suplementos son inmensamente populares, las encontramos por todos lados, aun cuando la investigación demuestra que la gran mayoría de la gente que se pone en una de estas dietas recuperan el peso perdido dentro de unos cuantos años y a esto hay que sumarle la falta de evidencia de que alguno de estos suplementos que se venden para bajar de peso realmente funcionen.

Hay una gran cantidad de productos y servicios que caen dentro de esta categoría. Cursos que prometen incrementar la velocidad de lectura, aun más allá de la velocidad en la que se puede mover el ojo humano. Talleres que prometen curar todo tipo de traumas en solo unas cuantas horas o un fin de semana. Seminarios y cursos sobre como tener la relación de pareja perfecta, que terminan siendo solo un montón de clichés, consejos baratos y manipulación emocional con ejercicios para sanar la relación, pero que después de un par de semanas vuelven a los pleitos. No podemos olvidar todos esos cursos para enseñarte a ser un gran vendedor, formar tu empresa propia, o cualquier otra promesa de cómo ganarás muchos dinero al usar sus métodos. Curiosamente los únicos que ganan dinero con esos cursos son quienes los imparten. De manera similar están todos esos esquemas de pirámide, en donde te prometen hacerte rico siendo tu propio jefe vendiendo un montón de productos que nadie quiere ni necesita, como suplementos, hierbas, vitaminas, maquillaje, ropa, zapatos, etc., siempre contándote la historia de aquel que se hizo rico en ese negocio, sin decirte que fue solo uno en mil.

En fin, todos tenemos esa proclividad a buscar esa respuesta fácil y sencilla sin que ocupe mucho esfuerzo para solucionar nuestros problemas. Pero no solo nos interesamos superficialmente en ellas, necesitamos creer que realmente funcionan, buscamos convencernos a nosotros mismos y a los demás de que si funcionan. La necesidad de creer se vuelve más fuerte que la curiosidad por buscar evidencia de su eficacia. Nuestra visión del mundo se vuelve dependiente de que ese producto o método realmente funcione. Lo introyectamos y lo volvemos parte de nosotros mismos, y si resulta ser falso entonces nosotros somos falsos. Por eso es que nos rehusamos a buscar evidencia y atacamos a cualquiera que pudiera criticarlo. Si alguien critica nuestras creencias es como si nos criticara a nosotros, se ha vuelto algo personal y esto nos ciega aun más a la gran mamada que son.

No olvides checar las otras entradas en mi blog, comentar y compartir tus opiniones. Próximamente seguiremos con este tema de porque caemos en mamadas, no te lo pierdas. Si quieres encontrarme en facebook me puedes buscar aquí: facebook.com/DiurnalSolo y aquí: facebook.com/luisarnoldo.frettlohrbarra

Hongo michoacano: revisitando la mamada

El día de hoy vamos a visitar de nuevo el tema del “hongo michoacano,” también conocido como reishi. Como ya habíamos discutido antes estos nombres populares y comerciales se refieren principalmente a un hongo denominado Ganoderma lucidum  o en ocasiones a otros miembros de la familia Ganoderma. Estos hongos están distribuidos alrededor de todo el mundo, en regiones con bosques de coníferas. En dos ocasiones anteriores le he dedicado tiempo al análisis de las afirmaciones de los proponentes del reishi sobre sus poderes curativos. En ambas ocasiones no encontramos evidencia suficiente como para poder estar de acuerdo con estos proponentes. De nueva vez reitero, no hay evidencia científica sólida que demuestre la existencia de algún beneficio más allá de un efecto placebo con el uso del hongo reishi.

Pero esto no detiene a quienes hacen negocio con este tipo de “curas milagrosas.” He recibido todo tipo de críticas por haber escrito en este medio en contra de un producto el cual representa una inversión económica y fuente de ingreso en mucha gente. Aún cuando la COFEPRIS incluyó al hongo michoacano en su lista de “curas milagrosas” sin evidencia de eficacia y cuyos anuncios televisivos fueron prohibidos, la venta de productos relacionados con el reishi siguen a la venta. A continuación presento un comentario que fue presentado hacia mi artículo sobre el hongo michoacano. Me parece una excelente oportunidad para revisar el argumento de los proponentes del reishi y sacar a luz sus falacias lógicas y errores con los cuales pretender argumentar los supuestos beneficios del hongo reishi y las razones por las cuales yo soy una mala persona por estar en contra.

El comentario que analizaré a continuación fue publicado por Luis Enrique Gutierrez (Naturopathic Doctor) en respuesta a mi artículo “Pilz Hongo Michoacano – Ni papá pitufo lo recetaría.

El comentario inicia así:

Si realmente te llamas científico buscas las evidencias para demostrar que la hipótesis negativa es verdadera. Cuidado con las variables. Comentarios baratos son los que desprestigian la labor de la herbolaria en favor de la humanidad.

Debe quedar claro en primer lugar, que la ciencia no busca “verdades” que deben ser demostradas. Esta actitud estaría más acorde a una posición dogmática en donde se busca probar que uno tiene la razón. En el método científico se hacen preguntas y se buscan respuestas. No soy yo quien está llevando a cabo los estudios científicos que he presentado en mi argumentos. Los investigadores que he citado proponen sus hipótesis y los resultados de los experimentos les proveen los datos para poder afirmar si la hipótesis se cumple o no. En mi búsqueda de estudios relacionados con el Ganoderma lucidum he incluido aquellos que han cumplido con ciertos estándares básicos, en otras palabras he tenido “cuidado con las variables.” Aquí también podemos observar una falacia lógica muy común, el llamar a mi investigación: “comentarios baratos” para tratar de invalidarla y después asumir una posición de superioridad moral. Uno podría jugar ese mismo juego y mencionar que está realizando una labor en favor de la humanidad al desprestigiar las prácticas de la medicina alternativa que carecen de evidencia sólida a su favor.

Quizás tengas que reflexionar que muchos medicamentos alopáticos tienen sus orígenes en base hierbas. Me pregunto si alguna vez has tenido la oportunidad de llevar un caso a largo plazo de ulceras de cubito [sic] usando el reishi y ver los resultados. Cuando la medicina alopática a fracasado. Alguna vez has tenido la oportunidad de trabajar con casos de congestión nasal o sinusitis y ver los resultados. Alguna vez has podido ver como las alergias disminuyen y le permiten volver a la persona ha su vida cotidiana sin los molestos síntomas.”

Es cierto que alrededor de la mitad de todos los fármacos utilizados en medicina tienen sus orígenes a partir de compuestos derivados de plantas y hongos (un hongo no es una planta, mucho menos una hierba). Este es un argumento común de la comunidad de medicina alternativa y que carece de relevancia. Estos fármacos que provienen de compuestos químicos derivados de plantas y hongos han sido estudiados exhaustivamente para verificar su eficacia, para saber su dosis útil, así como las dosis que pudieran ser peligrosas. Han sido purificados y estandarizados, sabemos exactamente la cantidad de fármaco que se está aplicando. Esto no es cierto en la herbolaria. La verdad es que los métodos utilizados en la medicina alternativa carecen de la enorme regulación que existe en la medicina. Por otro lado, las enfermedades o condiciones que se mencionan son generalmente auto-limitadas, es decir, con o sin algún tipo de intervención o medicamento se curan. En las úlceras de decúbito que surgen en pacientes que están postrados en cama por tiempos prolongados, pacientes ancianos, con parálisis, en coma, etc. El simple hecho de mover a estos pacientes a diferentes posiciones en tiempos regulares y mantener las úlceras limpias y desinfectadas ayudará a su sanación.  Las otras condiciones como sinusitis y alergias también son auto-limitadas o pasan por ciclos de remisión. Cualquier cosa que uno esté tomando cuando pasa la congestión nasal o los síntomas alérgicos podrían verse como el factor que intervino en la sanación. Con o sin reishi los síntomas tenderán a desaparecer con el tiempo, de la misma forma si uno estuviera tomando orina de gato en el momento que desaparecen los síntomas, podría creer que sirve para curar alergias.

Desafortunadamente, no te puedo mencionar todos los casos que se han podido resolver usando lo que tu llamas una “mamada” por cierto un vocabulario extremadamente bajo para una persona “tan preparada y con grandes panaceas”. Posiblemente papa pitufo tampoco lo podría recomendar porque no tiene la experiencia, la educación y sobre todo el empeño de hacer que la medicina natural sea realmente reconocida por sus alcances. Desafortunadamente gente que piensa como pitufo desprestigia a quienes verdaderamente tenemos un compromiso con la salud del ser humano. Cuando gustes te puedo mostrar fotos y testimonios de lo que tú llamas una “mamada”.”

Yo si puedo dar un estimado de los casos que fueron resueltos con la mamada que es el reishi. Muy probablemente el número sea cero. Digo probablemente porque en la ciencia uno no busca verdades, busca hechos y evidencia para responder a preguntas. ¿Es el reishi y sus derivados algo que cura todo tipo de padecimientos de manera milagrosa? La evidencia nos muestra que muy probablemente no. Ya presenté los estudios que muestran estos hechos anteriormente. También he explicado antes porque suelo usar el denominador de “mamada” en mis artículos. Creo que es válido repetirlo una vez más. Según la Real Academia Española el término mamada es utilizado en México como sinónimo de despropósito. m. Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o de conveniencia. También debe quedar claro que solo hay una medicina. No hay diferentes variedades de medicina u opciones de donde escoger. La medicina es la aplicación de una gran gama de ciencias naturales hacia la búsqueda de los mejores métodos de sanación. Herbolaria pertenece a otra cosa, es una tradición, basada en creencias y muy poca investigación seria. Además ya he explicado en múltiples ocasiones porque los testimonios no son una buena fuente para investigar sobre la eficacia de medicamentos. Un testimonio es algo subjetivo que no es válido en el estudio científico de si algo sirve para curar o sanar alguna condición específica. Si la persona que publicó el comentario presenta una serie de estudios bien realizados, con controles, con muestras sustanciales representativas y que sea a doble ciego que arrojé evidencia de la utilidad del reishi en el tratamiento de alguna condición entonces eso sería otra cosa. Yo si busqué esos estudios, ¿es “barato” mi esfuerzo entonces?

Definitivamente estoy acuerdo en que las personas deben revisar las marcas de los productos que compran, establecer la cantidad que deben de tomar de acuerdo a su peso y estatura. Ciertamente el reishi al igual que cualquier producto herbal tiene sus propiedades químicas y fito-terapeuticas por consiguiente no hace milagros debes tener el conocimiento para saber donde y en que alteraciones de salud recomendarlo. El reishi no es para todos.
Gracias por permitirme darte mi opinión. Espero documentes tus comentarios y siempre en la vida hay por lo menos dos visiones. Nunca te quedes con la primera impresión.

Con respeto

Desafortunadamente estos consejos no se pueden llevar a cabo con los productos como el hongo michoacano o reishi. No hay regulaciones que protejan al consumidor sobre los productos de la medicina alternativa. Es imposible saber con certeza si realmente se está consumiendo lo que nos venden. Es muy diferente a los fármacos utilizados en medicina, en donde existen estrictas medidas para saber composición, dosis, etc. y sobre todo si es que realmente funcionan. A lo mucho se revisan por entidades como la FDA para que establecer que no son tóxicos. Por último creo que es correcto indicar que existen múltiples visiones en el mundo. Cada quien puede construir y formular su visión de la vida. Pero una visión no es lo mismo que la realidad física que compartimos. No es como que cada quien vive en su propio universo con sus propias leyes naturales y una realidad exclusiva. Uno puede tener una visión del mundo en donde la magia existe y puede curar, o en donde no importa si los hechos nos contradicen mientras yo crea que tengo la razón. Esas personas están en su derecho de seguir tales vidas, pero también serán responsables de las consecuencias.

El Agua Alcalina o “La Mamada Húmeda”

El día de hoy vamos a revisar otro producto que se ha hecho famoso gracias al fenómeno del internet y youtube. En esta ocasión se trata del “Agua Alcalina.” Para poder discutir sobre los supuestos beneficios del “Agua Alcalina” primero tenemos que revisar algunos conceptos básicos sobre acidez y alcalinidad.

Todos hemos escuchado hablar sobre el pH, ya sea en las clases de química en la escuela, o en la televisión cuando se nos quieren vender productos de belleza como jabones que poseen un pH neutro, esto es, que no son ni ácidos ni alcalinos. El pH es un logaritmo matemático que representa la cantidad de hidrogeniones disueltos en un una solución acuosa. Cuando una solución tiene muchos iones de hidrógeno disueltos se dice que es ácida, cuando tiene muy pocos es alcalina. El agua pura tiene un balance pH neutro cercano a 7.0 a temperatura ambiente. Un pH abajo de 7 se dice que es ácido, mientras que uno por arriba de 7 es alcalino. Para darnos una idea sobre soluciones ácidas y alcalinas la orina es normalmente ligeramente ácida, mientras que el agua de mar es ligeramente alcalina. El jugo de naranja es más acido aún, mientras que la leche de magnesia es más alcalina. Y por último tenemos soluciones altamente ácidas como el jugo gástrico que contiene ácido clorhídrico y el cloro que es altamente alcalino.

El “Agua Alcalina” se promueve por sus supuestas propiedades de “alcalinizar” los fluidos biológicos como la sangre. Esto, según sus promotores, tiene beneficios para la salud. Pero este argumento no está sustentando en ningún tipo de estudio o con evidencia científica. Debemos tener en cuenta que el balance del pH en la sangre humana es algo muy delicado que nuestro cuerpo regula constantemente. La sangre se encuentra dentro de un rango de acidez-alcalinidad muy pequeño, entre 7.35 y 7.45. Este rango es cuidadosamente vigilado por sistemas que todos poseemos, sobre todo por los riñones y los pulmones. Para poder modificar estos valores en nuestro organismo tendríamos que ingerir grandes cantidades de soluciones ligeramente ácidas o alcalinas. El tomar jugo de naranja o limón que son ácidos no puede alterar el pH de la sangre ya que tienen que pasar por el sistema digestivo. Todo alimento o líquidos que ingerimos primero pasa por el estómago, en donde se liberan fuertes ácidos en el jugo gástrico. Después al pasar por el duodeno este alimento es bañado en el jugo pancreático el cual contiene enzimas digestivas que son alcalinas y desactivan el ácido del jugo gástrico.

Todos estos sistemas sirven para regular el balance pH tan estricto que manejamos en nuestro torrente sanguíneo. Ahora, el “Agua Alcalina” se promueve como una solución con la propiedad de poder alcalinizar la sangre y otros fluidos corporales. Si esto fuera cierto sería un grave peligro el tomar esta agua, ya que cualquier cambio ligero en el pH corporal puede resultar fatal. Cualquier solución levemente ácida (jugo de limón) o levemente alcalina (leche de magnesia) es irrelevante para el balance corporal del pH a menos que se toman en cantidades masivas. Soluciones aún más ácidas o alcalinas pueden causar graves alteraciones electrolíticas. Pero antes de esto causarían graves quemaduras en el tracto digestivo antes siquiera de llegar al estómago. Fuertes ácidos como el clorhídrico y fuertes soluciones alcalinas como la lejía o el cloro causan quemaduras en la mucosa de la boca, garganta y esofago al ser ingeridas. Por lo tanto si el “Agua Alcalina” fuese una solución ligera o levemente alcalina sería irrelevante pues el ácido del estómago la “desactivaría” y si, por otro lado, fuese altamente alcalina sería un peligro ingerirla ya que causaría quemaduras en boca, garganta y esófago.

Por lo tanto, el tomar agua alcalina, o ligeramente ácida como jugos, café o refrescos es irrelevante para el pH corporal. Pero aún si fuera posible el “alcalinizar” la sangre, ¿qué utilidad tendría llevar a cabo tal estrategia de salud? Resulta que los promotores del “Agua Alcalina” no parecen ponerse de acuerdo y no tienen la menor idea de lo que están hablando. Por un lado mencionan que sirve para “oxigenar la sangre” pero por lo visto no saben mucho sobre los mecanismos hemodinámicos de transporte de oxígeno de la sangre. En los glóbulos rojos (hematocitos) tenemos una moléculas que se llama hemoglobina. Esta hemoglobina es lo que le da el color rojo a nuestra sangre y es la que está encargada de transportar el oxígeno a todo nuestro cuerpo. El oxígeno es necesario para la producción de energía en nuestras células, lo que se llama respiración celular. Entonces el hablar de oxigenar más la sangre suena como algo positivo, sin embargo, la hemoglobina de nuestra sangre es como un autobús, y solo puede llevar un cierto número de pasajeros (oxígeno). En condiciones normales la sangre siempre se encuentra “saturada,” es decir, lleva a todos los pasajeros (oxígeno) que es capaz. No hay forma de hacer que la hemoglobina puede saturarse más, lo único que se podría hacer es comprar más autobuses y esto precisamente es lo que hacen los deportistas cuando entrenan en lugares de gran altura en donde el aire tiene menos oxígeno y el cuerpo genera más glóbulos rojos para compensar.

Por otro lado, los promotores, aunque creo que ya podemos empezar a nombrarlos como verdaderos charlatanes, mencionan que el “Agua Alcalina” tiene propiedades anti-oxidantes. Pero no entiendo cual podría ser el mecanismo mediante el cual funcionaría algo así. Un antioxidante es aquel compuesto que es capaz de capturar radicales libres de oxígeno que circulan por nuestro organismo. Estos radicales libres tienen la propiedad de dañar a las células. Pero ¿cómo puede el agua alcalina capturar radicales libres de oxígeno? Es supuestamente solo agua pura alcalinizada, los antioxidantes son moléculas complejas, como la vitamina E. Además, se supone que estamos oxigenando la sangre, ¿pero al mismo tiempo la estamos librando de radicales libres de oxígeno? ¿Cómo pueden proveer oxígeno y quitarlo al mismo tiempo? Todo esto debería empezar a sonar absurdo, ¿no es así?

Por último, muchos charlatanes del “Agua Alcalina” gustan de mencionar teorías obsoletas sobre las causas de enfermedades crónico-degenerativas, como el cáncer. Algunos hablarán sobre la teoría de Otto Warburg, un gran fisiólogo alemán ganador del premio nobel por descubrir el proceso de respiración celular, entre muchos otros importantes hallazgos. Desgraciadamente y aunque este científico fue muy brillante, actualmente muchos utilizan una teoría que desarrolló sobre la causa del cáncer. Warburg descubrió que las células cancerosas utilizaban un mecanismo de respiración celular diferente al de las células sanas. Este proceso se llama glicólisis, y se activa en la respiración anaeróbica, o sea, cuando falta oxígeno. Mientras que las células normales que tienen oxígeno a su disposición utilizan la glucólisis caractarística de la respiración aeróbica, o sea, con presencia de oxígeno. Warburg pensaba que la causa del cáncer era esta respiración celular anaeróbica sin oxígeno. De aquí proviene la idea de “oxigenar” la sangre del paciente con cáncer, o de cualquiera que desee prevenir el cáncer. Pero hay un problema, que la respiración anaeróbica en las células no es la causa del cáncer, sino el resultado. El cáncer es un situación en donde las células se reproducen fuera de control y lo que sucede es que no se producen vasos sanguíneos lo suficientemente rápido para llevarle oxígeno a estas células nuevas. El proceso de generar nuevos vasos sanguíneos para transportar sangre y nutrientes se llama angiogénesis. Cuando algunos tumores crecen muy rápido se puede observar tejido muerto (necrótico) dentro de ellos, ya que no  hubo una angiogénesis que produciera nuevos vasos dentro del tumor. De hecho algunos compuestos modernos que se utilizan y se están desarrollando para combatir al cáncer son inhibidores de este proceso de angiogénesis. Las células cancerosas utilizan la glicólisis o respiración anaeróbica por que no están recibiendo suficiente oxígeno ya que no existen los vasos sanguíneos para transportarlo. De nuevo, es un resultado de la presencia del cáncer, no es la causa del cáncer.

Si nos ponemos a pensar un poco sobre todos estos mecanismos podemos llegar a la aterradora conclusión de que si estos productos milagrosos realmente hicieran lo que dicen, esto es, oxigenar las células cancerígenas entonces estarían alimentando al cáncer. Sería como hechar gasolina al fuego. Por lo tanto el “Agua Alcalina” es una gran estafa, no gasten su dinero en estas tonterías y por favor pasen la voz. La única forma de ganarle a estos charlatanes que están robando el dinero de gente honesta y que solo quiere cuidar su salud es promoviendo el pensamiento crítico.

Flores de Bach: La Mamada Floral

El día de hoy quiero presentarles un artículo publicado en la revista Skeptic Inquirer (Julio/Agosto 1995 Vol. 19, No. 4) por McCutcheon que me pareció muy interesante y completo. Tenía pensado hacer una revisión sobre el tratamiento psicológico con Esencias de Flores de Bach ya que es una extraña doctrina que se ha vuelto popular en mi región (Tijuana, MX), pero creo que es suficiente el traducir y presentarles esta versión escrita por McCutcheon hace ya más de 16 años atrás. La había olvidado hasta que un día mientras le daba un aventón a una amiga veo que saca un frasquito oscuro con gotero y se toma varias gotas. Al preguntarle por la naturaleza de tal objeto me dice que son “gotitas de la felicidad.” En realidad eran Esencias de Flores de Bach y las estaba tomando como parte de su tratamiento psicológico el cual es obligatorio para nosotros estudiantes de la licenciatura en psicología. Mi opinión es no recomendar a esa terapeuta ya que por lo visto desconoce el método científico, la ciencia de la psicología y el método de la psicoterapia en general. Sin añadir más les presento el artículo completo a continuación.

Remedios Florales de Bach: ¿Hora de dejar de oler las flores?

Lynn McCutcheon

¿Los remedios florales para trastornos psicológicos son reales, o no son más que placebos bonitos?

Cuando compré una tienda de suplementos alimenticios hace varios años atrás, dejé una carrera como profesor de psicología que abarcó 23 años y más de 60 publicaciones –o al menos eso pensé. Una de las cosas que “heredé” con la tienda fue una pequeña colección de Remedios Florales de Bach. Estas pequeñas botellas oscuras llevaban nombres familiares, tales como nuez, vid, haya, y pino, así como otros menos familiares como cerato, clematis, y mimulus. Las botellas contenían agua supuestamente recogida del rocío depositado en ciertas flores diluido en agua pura hasta el punto en que poco o nada de la flor permanecía. Cada botella también contenía aproximadamente un cuarto de alcohol. No sabía que se suponía que estos elixires hacían y no pensé mucho en ello hasta hace poco, cuando me encontré con un libro de pasta blanda llamado Esencias de Flores de Bach para la Familia (Bach Flower Essences for the Family, Wigmore 1993).

Me he acostumbrado a ver afirmaciones como “Las vitaminas A, C, y E reducirán su riesgo de problemas cardiacos” y “El ajo reducirá su colesterol.” En una tienda de suplementos alimenticios la mayor parte de los argumentos son para beneficios fisiológicos. Pero el folleto de remedios florales hacía argumentos psicológicos, a menudo audaces y radicales: “La mostaza puede hacerlo más alegre.” “La oliva le brindará tranquilidad.” “¿Tiene una adicción? La nuez se la resolverá.” “¿Quiere relaciones más cálidas con los demás? No hay problema, saque la violeta de agua.” He contado 238 argumentos psicológicos, un promedio de 6.26 para cada uno de los 38 remedios. Para ser una persona maravillosamente bien adaptada solo añada unas cuantas gotas a un vaso con agua o jugo.

Para entender como este extraño sistema “funciona” es necesario discutir la vida de su fundador, Edward Bach. Bach fue un médico Británico quien incluso como estudiante de medicina “pasaba poco tiempo con sus libros” (Weeks 1973:16) porque estaba convencido de que su propia intuición era superior al conocimiento encontrando en libros. Después de recibir su título médico practicó la medicina convencional por un tiempo, pero su desagrado por el método científico aunado con su inclinación excéntrica lo llevó a un conflicto con la comunidad médica. Sus excentricidades incluían la creencia de que la enfermedad cardiaca es causada por la falla en desarrollar un amor por la humanidad (Bach 1977a), la noción de que el tomar baños con agua caliente abre la piel y permite que entre la suciedad (Bach 1977a), y su advertencia de que el injerto de glándulas es “diez mil veces peor que cualquier plaga” (Bach 1977a:45). Al final de los 1920s estaba convencido de que “el rocío calentado por el sol absorbe los poderes sanadores vitales de las plantas” (Tyler 1993:214). Pasó el resto de sus días identificando plantas que él sentía que eran capaces de cambiar la conducta humana para bien.

Información conflictiva hace difícil identificar al verdadero Edward Bach. Por un lado se nos dice que siempre estuvo falto de recursos, pero también se nos dice que el permitía que el club de futbol local usara su campo a un lado de su casa y que regularmente les compraba bebidas a todos en la taberna local (Weeks 1973). Se decía que era boxeador así como remero, ambas cosas demandan una salud física excelente, pero también se le describía estando enfermo por periodos prolongados de tiempo (Weeks 1973). Sus amigos se referían a él como un “líder de investigación científica” (Weeks 1973:42), pero motivaba a los demás a mantener su trabajo fuera de la ciencia (Wheeler 1977). Bach (1977) nos dice que su sistema fue “divinamente revelado” a él, pero uno de sus principales discípulos afirma que había pruebas cuidadosas y que “plantas que producían efectos secundarios eran rápidamente descartadas” (Kasloff 1988:5). Su intuición “siempre lo llevó correctamente” (Weeks 1973:39), pero “vio” el espíritu de un hombre ahogado flotar sobre el cuerpo de ese hombre e insistió que se continuara la respiración artificial por ocho horas. El hombre murió de todas formas (Weeks 1973).

Un hecho que nadie disputa es que Bach falleció en 1936 a la edad de 50, después de una larga enfermedad (Wigmore 1993). Si él realmente sabía la enfermedad del siguiente paciente, “horas antes de que el paciente llegara a su casa” (Weeks 1973:116) y realmente poseía poderes sanadores “milagrosos,” como se afirmaba, ¿por qué estaba tan frecuentemente enfermo y por qué no se pudo curar a sí mismo?

Hay otros problemas de lógica con su sistema. A pesar de la afirmación de Bach de que fue divinamente inspirado, un vistazo más cercano muestra que una de sus fuentes de inspiración era una creencia antigua falsa llamada la Doctrina de Signaturas. De acuerdo a esta doctrina la forma y figura de la fuente de una droga determina su beneficio terapéutico (Tyler 1993). Por lo tanto, en el sistema de Bach, la esencia de la flor impatiens es prescrita para impaciencia, roble y rosa de piedra se le da a aquellos que desean ser fuertes, violeta de agua se le ofrece a los apartados (¿violeta que se encoje?), y avena silvestre es lo justo para los no convencionales (sembrar avena salvaje o silvestre es una frase anglosajona utilizada para describir conductas sexuales destructivas). Hace unos cuantos siglos atrás la Doctrina de las Signaturas pudiera haber parecido atractiva, pero con los muchos avances en la ciencia de la psicología parece tan anticuada hoy en día como la práctica de encadenar enfermos mentales a las paredes de manicomios.

Bach escribió (1976:109): “Todos estos remedios son puros e inofensivos, no existe el miedo de dar mucho muy seguido. Ni tampoco puede cualquier remedio dañar si es que resulta no ser el necesitado para el caso.” Si no fuera por el alto contenido de alcohol estaría totalmente de acuerdo con estas declaraciones –un placebo no puede causar algún daño. Pero si suspendemos el buen juicio por un momento y asumimos que sus remedios realmente funcionan, entonces por qué algo que tiene el potencial de curar no puede tener también el potencial de dañar. Por ejemplo, ¿qué tal si una persona que es casi sin miedo ingiere mimulus? ¿No podría volverse tan audaz que pudiera tratar de detener un asalto a mano armada? ¿Qué tal una persona quien casi no posee sentimiento de culpa? Si ella toma madreselva, la cual supuestamente disminuye sentimientos de culpa, ¿no podría incrementar el riesgo de volverse un verdadero psicópata? Aquello que tiene el poder de ayudar también tiene el poder de dañar. ¿Por qué las Esencias de Flores de Bach podrían ser diferentes en respecto a eso de los automóviles o el poder nuclear?

Se nos dice que después del descubrimiento de los treintaiocho remedios Bach supo que no había más descubrimientos que hacer (Weeks 1973). Casi todos habían sido hallados a unas cuantas millas de la vivienda de Bach. Hay una increíble cantidad de plantas que florecen en el mundo, y desde 1936 se ha encontrado que algunas de ellas son útiles. Sin embargo, hasta donde conozco, los seguidores de Bach nunca intentaron explicar porque su sistema solo ha encontrado 38 esencias que tienen utilidad psicológica. Y tampoco, hasta donde sé, intentaron explicar la coincidencia que colocaba a casi todas ellas dentro de unas cuantas millas de la casa de Bach.

Las inconsistencias lógicas no son el único problema heredado por los discípulos de Bach. Muchos de ellos tomaron su consejo de mantener los remedios fuera de la ciencia muy en serio. Llamé a dos fabricantes principales de productos homeopáticos y pedí hablar con sus expertos en investigación. Uno “no tenía idea si funcionaba o no,” y dijo que desconocía si había investigación relevante. El otro investigador tampoco sabía de algún estudio pero opinó que pudieran “funcionar en la superficie” (sea lo que sea eso). Una búsqueda reciente a través de Psychological Abstracts (Abstractos Psicológicos) usando “Bach” y “flores” como palabras claves produjo nada de 1963 a 1993. Aparentemente, ni un solo psicólogo ha visto necesario hacer alguna investigación en este tópico en los últimos 30 años.

Creo que hay pocas razones para continuar con una búsqueda de literatura anterior a 1963, porque solo uno de los libros que leí por Bach o sus discípulos lista cualquier investigación científica en absoluto. Kaslof (1988) cita una disertación escrita por Weisglas (1979). Ese estudio comparó a dos grupos de tratamiento y un grupo placebo en cada uno de aproximadamente 300 variables dependientes –tantas que sería casi imposible no encontrar que los remedios funcionaron para algo. Por analogía, trate de imaginar 300 loterías diferentes en las cuales cada boleto tiene uno en cien probabilidades de ganar. Estas probabilidades no son buenas, pero suponga que tiene dos boletos para cada una. Bajo estas condiciones las probabilidades de ganar son el doble de buenas. De hecho, en la lotería de Weisglas las Esencias “ganaron” cinco veces. Irónicamente, una de las diferencias que favorecían a los grupos de esencias, la “sexualidad del ser,” no fue predicha por Bach. El grupo placebo o no “ganó,” o si lo hizo, no fue mencionado en el abstracto. Kaslof menciona brevemente otro estudio, pero lo no listó en las referencias. Es tan vagamente descrito que no se puede concluir nada de él. Mané un sobre con estampilla y mi dirección a Kaslof pidiéndole una descripción más detallada, pero no he recibido respuesta.

Parece ser que la única “evidencia” que apoya las muchas afirmaciones psicológicas hechas por Bach y sus seguidores son testimoniales o historias de caso (Chancellor 1971; Weeks 1973; Wheeler 1977). Por ejemplo: “Yo solía tener estos dolores misteriosos en mi espalda baja. Nada de lo que me prescribían los doctores ayudaba. Alguien me habló sobre los Remedios de Bach y ahora me tomo uno cada vez que mi espalda empieza a doler. Funciona como un encanto.” Este tipo de reseñas son fáciles de encontrar en los libros por los fieles a Bach. También son fáciles de descartar.

Los testimonios nunca deben tomarse muy en serio. Por un lado son muy fáciles de falsificar. Pero aún si asumimos que cada testimonio es estrictamente legítimo, nunca debería permitírseles como sustitutos por evidencia científica. Por cada persona que afirma que el producto X es maravilloso, puede haber diez que sienten que es inútil o casi inútil. La compañía que fabrica el producto X ciertamente no va a publicar las historias de aquellos que sintieron que fue inútil. Pero aunque fueran completamente imparciales en su publicidad probablemente tendrían menos quejas que complementos. A menos que sientan que el producto es dañino, los consumidores usualmente no se quejan; simplemente prueban otra cosa. En otras palabras, los testimonios son inútiles porque no tenemos forma de saber cuánta gente se ha beneficiado por cierto producto. Algunas de las personas que no fueron beneficiadas por los Remedios de Bach podrían sentirse tan tontas de haber tomado esencias de flores como un remedio para problemas psicológicos serios que quizá no quieran que alguien lo sepa.

Cualquier resultado favorable como resultado del uso de Remedios Florales de Bach probablemente son el resultado de nada más que un efecto placebo. Como la mayoría de los lectores del Skeptical Inquirer saben, un placebo no es un ingrediente biológicamente activo, pero muchas veces “funciona” porque la persona que lo toma cree que es efectivo. Los efectos placebo se han demostrado una y otra vez y se han encontrado en una amplia variedad de situaciones involucrando un gran número de trastornos psicosomáticos. Aparentemente Bach era un individuo con excelentes habilidades lingüísticas y una gran confianza en su habilidad para sanar. Probablemente era adepto en convencer a los pacientes de que iban a mejorar. Ciertamente fue suficientemente carismático como para atraer una banda de seguidores fieles. Irónicamente, uno de estos leales provee una anécdota que se presta muy bien como una interpretación de placebo. Al describir los poderes sanadores de su héroe, Weeks (1973:120) notó que los Remedios Florales de Bach parecían funcionar mejor para aquellos que viajaban una gran distancia para ser tratados por su maestro. Es razonable pensar que aquellos quienes viajaban grandes distancias en los caminos de Inglaterra en los 1930s para ver a un doctor pudieran estar bastante motivados para mejorarse –tan motivados que pudieran estar especialmente susceptibles a la creencia de que este carismático doctor y su inusual tratamiento pudiera traerles alivio a sus problemas.

En resumen, parece no haber evidencia confiable, inequívoca para apoyar cualquiera de las múltiples afirmaciones hechas por Bach y sus seguidores. Los Remedios de Bach que yo “heredé” cuando compre mi tienda de suplementos alimenticios se encuentran actualmente bajo el mostrador donde no pueden ser vistos. Si gente llega y los pide se los venderé, pero no tengo intención de ordenar más; y he instruido a mis empleados a no hacer afirmación alguna sobre su utilidad. Quizá ha llegado el tiempo de despertar y dejar de oler las flores.

 Referencias

Bach, E. 1977a. “Heal Thyself.” En The Bach Flower Remedies. New Canaan, Conn.: Kears. Originalmente publicado por C. W. Daniel, Essex, Inglaterra, 1931.

—, 1977. “The Twelve Healers.” En The Bach Flower Remedies. New Canaan, Conn.: Kears. Originalmente publicado por C. W. Daniel, Essex, Inglaterra, 1931.

Chancellor, P. M. 1971, Handbook of the Bach Flower Remedies. London: C. W. Daniel.

Kaslof, L. J. 1988. The Bach Remedies: A Self-help Guide. New Canaan, Conn.: Kears.

Tyler, V. E. 1993. “Paraherbalism Is a Pseudoscience.” En The Health Robbers, ed. por S. Barret y W. T. Jarvis. Buffalo, N. Y.: Prometheus.

Weeks, N. 1973, The Medical Discoveries of Edward Bach, Physician. New Canaan, Conn.: Kears. Originalmente publicado en 1940.

Weisglas, M. S. 1979. “Personal growth and conscious evolution through Bach Flower Essences.” Dissertation Abstracts International, part B, p. 3614 (1981).

Wheeler, E. J. 1977, “The Bach Remedies Repertory.” En The Bach Flower Remedies. New Canaan, Conn.: Kears. Originalmente publicado por C. W. Daniel, Londres, 1952.

Wigmore, 1993. Bach Flower Essences for the Family. Londres: publicado por el autor.

Coledia: ¿te baja el colesterol o te baja una lana?

En la 22ª Edición del Diccionario de La Lengua Española publicado por la Real Academia Española la palabra mamada se presenta como  siendo utilizada en México como sinónimo de despropósito. m. Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o conveniencia. Por lo tanto el llamar mamada a algo que no tiene sentido es apropiado.

La mercadotecnia utilizada por la compañía Genomma Lab de presentar el producto denominado Coledia siendo “indicado como coadyuvante en la prevención y tratamiento de los niveles elevados de colesterol,” es engañosa y muy probablemente cae dentro de la charlatanería. En primer lugar hay que tomar en cuenta el término indicado. Exactamente, ¿por quién está indicado el uso de este producto para la prevención y el tratamiento? Para poder afirmar que un compuesto está indicado necesitamos obviamente mencionar que organismo o institución de salud ha llegado a la conclusión de que, revisando la evidencia científica disponible, en efecto el producto tiene las propiedades de prevenir y reducir los niveles altos de colesterol. Mientras no se tenga este respaldo a lo mucho que podemos llegar es a llamar a esto un suplemento alimenticio que pudiera tener los efectos mencionados, pero que estos no han sido comprobados por alguna institución de salud.

¿Pero que es Coledia? Es un producto que contiene extracto de semilla de uva (Vitis vinífera) a la cual se le atribuyen propiedades antioxidantes, bactericidas, anticancerígenas, y de bajar niveles de colesterol, entre muchas otras.

¿Hay evidencia de que el extracto de semilla de uva disminuye niveles de colesterol y por lo tanto previene problemas del corazón? La evidencia clínica, esto es, estudios con humanos es muy limitada. Si existen muchos estudios con modelos animales (in vivo) hechos con ratas y otras especies que parecen mostrar que si funciona para reducir niveles de colesterol en suero. También hay muchos estudios con líneas celulares humanas (in vitro) en donde se toman células cancerosas o con otras situaciones y parece haber efectos benéficos al aplicarles el extracto de semilla de uva. Pero estudios con seres humanos son muy pocos y padecen de muchas situaciones que los hacen insuficientes para poder afirmar que los compuestos en las semillas del fruto de la uva (polifenoles con actividad antioxidante) realmente brindan efectos de beneficio a quienes los consumen.

En estos resultados de estudios con humanos encontramos unos cuantos que mencionan no haber encontrado beneficios. En otros los autores mencionan en sus conclusiones que sí parece haber beneficio y que se requiere mayor investigación al respecto. Desgraciadamente son estudios con muy pocos participantes, son muestras muy pequeñas de no más de 30 a 50 sujetos de estudio. Aunque se haya hecho una buena aleatorización los resultados deben manejarse con cuidado. Pueden existir factores y variables que nada tienen que ver con el extracto de semilla de uva los cuales pudieran afectar los resultados. Digamos que estamos estudiando un grupo con 12 participantes que toman el extracto y unos 4 de ellos deciden por su propia cuenta cambiar su dieta a una más sana o ponerse a hacer ejercicio regular. Este tipo de cosas pueden afectar los resultados de manera muy marcada, ya que son pocos los participantes y unos cuantos pueden cambiar los resultados de todo el grupo. En cambio si tuviéramos grupos de cientos o miles de participantes, estas variables no tomadas en cuenta tenderán a disminuir su influencia en los resultados.

Por lo tanto podemos llegar a la conclusión de que no existe evidencia suficiente que merite el poder afirmar que las proantocianidinas (los polifenoles encontrados en el extracto de semilla de uva) realmente disminuyen de manera significativa y segura los niveles de colesterol resultando esto en un beneficio para la salud de quienes las consumen. De hecho hay pruebas de que altas concentraciones de extracto de semillas de uva pueden ser tóxicos o tener propiedades mutagénicas, este
producto no debe ser administrado a mujeres embarazadas.

Entonces si yo no tengo razones para poder afirmar que lo que estoy vendiendo a la gente realmente hace lo que yo digo que hace, en este caso bajar el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares o tratar secuelas de infartos, entonces estaría diciendo mamadas, así de sencillo. Y que mencionen en sus comerciales que médicos están recetando o recomendando este producto para pacientes con enfermedades coronarias cae dentro de la publicidad falsa, ningún médico especialista respetable y ético recomendaría estos productos. En ese caso recetaría estatinas, las cuales tienen muchísima evidencia científica de su utilidad y seguridad.

Por lo tanto mamadas son mamadas y si seguimos permitiendo este tipo de publicidad engañosa seguiremos manteniendo vividores que solo venden “aceite de serpiente” a la población necesitada de atención médica seria.

Referencias:

Mellen PB, Daniel KR, Brosnihan KB, Hansen KJ, Herrington DM. (2010) Effect of muscadine grape seed supplementation on vascular function in subjects with or at risk for cardiovascular disease: a randomized crossover trial. J Am Coll Nutr. 29(5):469-75.

Lluís L, et al. (2011) Toxicology evaluation of a procyanidin-rich extract from grape skins and seeds. Food Chem Toxicol. 49(6):1450-4.

van Mierlo LA, Zock PL, van der Knaap HC, Draijer R. (2010) Grape polyphenols do
not affect vascular function in healthy men
. J Nutr. 140(10):1769-73.

Khoshbaten M, et al. (2010) Grape seed extract to improve liver function in patients with nonalcoholic fatty liver change. Saudi J Gastroenterol. 16(3):194-7.

Kar P, Laight D, Rooprai HK, Shaw KM, Cummings M. (2009) Effects of grape seed extract in Type 2 diabetic subjects at high cardiovascular risk: a double blind randomized placebo controlled trial examining metabolic markers, vascular tone, inflammation, oxidative stress and insulin sensitivity. Diabet Med. 26(5):526-31.

Sivaprakasapillai B, Edirisinghe I, Randolph J, Steinberg F, Kappagoda T. (2009) Effect of grape seed extract on blood pressure in subjects with the metabolic syndrome. Metabolism. 58(12):1743-6.

Brooker S, et al. (2006) Double-blind, placebo-controlled, randomised phase II trial of IH636 grape seed proanthocyanidin extract (GSPE) in patients with radiation-induced breast induration. Radiother Oncol. 79(1):45-51.

 

 

 

 

SENSA: espolvoreando jaladas

Hoy vamos a revisar otro producto milagroso para bajar de peso. En este caso de se trata del producto Sensa. Mencionan en sus comerciales por televisión que es un producto comprobado clínicamente con el estudio más grande hecho en Estados Unidos con un producto sin receta para la reducción de peso. Vamos a ver de que formas nos mienten en este comercial y en las páginas de internet de esta corporación.

Primero hay que ver el mecanismo por medio del cual se supone que funciona. Se trata de cristales que supuestamente estimulan el área del cerebro de la saciedad. Todo esto lo propone un doctor llamado Alan Hirsch quien se supone que ha investigado por muchos años los compuestos que llama “tastants” (saboreantes?). Aquí está la situación en forma de resumen de como funciona este producto: Usted le espolvorea los polvos con cristales en toda su comida y estos activarán una parte de su cerebro la cual hará que se sienta lleno y sin ganas de comer más. Con esto bajará de peso sin dejar de comer todas aquellas comidas que le gustan, esto es, sin cambiar hábitos, ni hacer ejercicio. Hagamos por el momento a un lado  todas las críticas de profesionales de salud y nutrición que nos dicen que esto de mencionar que puede uno seguir comiendo lo que sea es potencialmente engañoso y que no lleva a una buena salud y control de peso. Vamos a enfocarnos en las supuestas pruebas clínicas de su efectividad.

Como les mencionaba en los comerciales en Estados Unidos, y ahora en México también, mencionan que está clínicamente comprobado que si funciona. Esto lo argumentan gracias a el “mayor estudio en Estados Unidos de un producto para bajar de peso que no necesita receta médica.” Ahora, es necesario hacer mucho énfasis en que solo porque alguien hizo algun tipo de estudio no quiere decir que está comprobando algo o proporcionando evidencia científica confiable. El primer estudio que proporcionan en la página de internet de Sensa deja mucho que desear. Primero, se supone que fue realizado con una muestra de 1436 hombres y mujeres que usaron el producto. Esto nos dice que no hubo un grupo de control incluido y por ende no se uso un placebo, mucho menos fue a ciegas. Este tipo de estudios son los peores que se pueden hacer y ninguna revista médica formal y de prestigio aceptaría un estudio de este tipo para publicarlo. Segundo punto es la intención del estudio, no se hizo para investigar algún efecto para ver si realmente existe algo que sea útil, fue realizado por el Dr. Alan Hirsch para promocionar un producto, por lo tanto hay un enorme problema de sesgo y prejuicio que sería imposible descartar. Por último hay que ver donde fue publicado este artículo, una revista en línea (internet) sobre neurocirugía y ortopedia. Nisiquiera es una revista impresa reconocida y con prestigio. Es de esas en donde cualquier miembro de alguna asociación regional de médicos puede publicar sus cosas. Obvio no hay un control estricto de los lineamientos de un buen estudio científico de investigación.

El segundo estudio que se menciona en la promoción por internet es uno a doble ciego con grupo de control. Estos son los buenos estudios que pueden darnos una información más valiosa sobre la efectividad de algún tratamiento o intervención clínica. Pero hay algo curioso, no se mencionan los autores ni en donde fue publicado. De hecho al estar buscando en varios medios no pude encontrar si este estudio fue alguna vez publicado. Lo más probable es que haya sido realizado por estudiantes o que al ser enviado para revisión a alguna revista médica no lo hayan aceptado por no cumplir con algunos de los lineamientos. Un estudio no publicado y en donde ni conocemos los autores no sirve de nada, así como tampoco nos sirvió de mucho el primer estudio mencionado. Uno hasta podría pensar que nunca se llevó a cabo.

Entonces lo que podemos tomar de todo esto es que de nuevo nos enfrentamos a la charlatanería para vender un producto milagroso para bajar de peso. En la página vienen los ingredientes, entre ellos maltodextrina, que esencialmente es almidón de maiz con, fosfato tricálico y sílica que supongo han de servir como conservadores y saborizantes naturales y artificiales (la fórmula secreta de Sensa que está en proceso de ser patentada). Dice que también contiene ingredientes derivados de soya y leche. Pero son esos saborizantes secretos los que supuestamente ejercen el efecto para estimular la saciedad y bajar de peso. Ningún investigador científico serio hace eso de mantener como secreto los ingredientes activos de su tratamiento. Es por esta razón que sus supuestos estudios clínicos no pueden ser aceptados en revistas médicas serias.

Basicamente es un producto milagroso para bajar de peso en donde no se requiere de ningún esfuerzo por parte de quien lo compra. Aparte por supuesto de gastarse una buena lana en el, ya que es bastante caro. Es una lástima y me sigue dando coraje lo que sucedió con la COFEPRIS en México. Se intentó atacar a estas compañías multimillonarias que venden todas estas curas y remedios milagrosos. Lo único que se logró es que renunciara el director de esta organización que supuestamente regulariza y protege a los consumidores de productos potencialmente dañinos, es realmente una verguenza.