Psiquiatría, o la mamada del DSM-V

Estaba leyendo un artículo editorial en la revista médica británica The Lancet esta semana. El artículo se llama: Mental health in the USA: hopes and fears, escrito por… lo no sé, supongo que el editor de la revista. Este artículo se puede encontrar en el volumen 379 Mayo 26 2012 del The Lancet. Me pareció interesante porque habla sobre los problemas de salud mental en los Estados Unidos. Pero después me pareció bastante desagradable la forma en que el editor de la revista manejó el tema.

Empieza mencionando que el mes pasado fue el mes de la salud mental en estados unidos. Hubo una conferencia de la APA (American Psychiatric Association) en Filadelfia y nos comenta que se presentaron protestantes en frente del centro de convenciones en donde se estaba realizando la reunión anual de la APA. Pero, ¿en contra de qué estaban protestando? Pues nada más y nada menos que en contra del DSM-V. Pero sucede algo muy extraño, el artículo cambia el rumbo y empieza a decirnos que el verdadero problema en Estados Unidos es que no tienen suficiente dinero para tratar los problemas de salud mental. Hace a un lado el grave problema que está generando el seguir con un sistema incorrecto de diagnóstico para problemas mentales y se enfoca en los pobres psiquiatras que no tienen dinero para poder tratar a tanta gente que, según ellos, tienen problemas mentales, tienen trastornos y enfermedades.

 

Obviamente una revista médica tan famosa y prestigiada como The Lancet tiene su lado político en donde definitivamente no quieren hacerse enemigos de una gran parte de sus colegas. Pero la verdad es que el gran problema con la salud mental en el occidente no es falta de dinero. Actualmente la comunidad psiquiátrica en Estados Unidos es la rama de la medicina que más dinero recibe de las compañías farmacéuticas. También es cierto que el negocio de antidepresivos solamente en Estados Unidos es una empresa multibillonaria. Actualmente se han encontrado rastros de antidepresivos en ríos y mantos acuíferos, los norteamericanos están tomando tantos antidepresivos que estos están apareciendo en el agua, puesto que son eliminados por la orina.

 

El sistema de la psiquiatría está roto en el mundo occidental. Sigue manejando los problemas mentales y psicológicos como trastornos y enfermedades. El movimiento antipsiquiátrico ha puesto a luz muchos de los problemas con los métodos de la psiquiatría. Actualmente todavía se maneja con mucha popularidad el sistema biomédico del “desequilibrio neuroquímico” para explicar la depresión y mayoría de los demás trastornos que podemos encontrar en el DSM-IV. La realidad es que el modelo biológico de “desequilibrio” es muy simplista y no ha sido comprobado como la verdadera causa etiológica de los trastornos del humor o de ansiedad. La única evidencia que presentan los psiquiatras para probar este modelo es que los antidepresivos “curan” y por ende entonces es un desequilibrio de neurotransmisores. Pero al revisar los estudios encontramos que la diferencia entre la eficacia real de los antidepresivos y el efecto placebo es mínimo. No funcionan por un efecto real, parecen funcionar por un efecto placebo que se magnifica por el hecho de que se presentan efectos secundarios muy reales y problemáticos al consumir estas drogas.

 

Después tenemos el otro problema, por el cual estaban protestando en frente de la convención anual de la APA. El DSM-V, un sistema que no ha funcionado, no ha cumplido con sus promesas y que ha generado más daño que beneficio. Ciertamente este sistema parecería ser mejor que lo que se tenía antes. Un sistema de diagnóstico confuso en donde cada autor tenía sus propias ideas sobre los trastornos y problemas mentales. Entre las diferentes neurosis y psicosis que cada quien entendía a su manera era virtualmente imposible saber de que se estaba hablando. Pero el modelo topográfico de categorización prestado del modelo biomédico no sirve al tratar de aplicarlo al campo de la salud mental. Un modelo topográfico significa tomar todos los signos y síntomas y aquellos que sean similares probablemente constituyan una sola entidad patológica y por ende tengan una sola etiología o causa. Al estudiarlos de esta manera sería útil para encontrar la causa de la enfermedad. Esto ha funcionado extremadamente bien en el campo de la medicina. Pero en la salud mental no ha servido de nada más que aumentar exponencialmente las entidades clínicas que requieren de tratamiento psiquiátrico. Y ahora con el DSM-V que propone ampliar las definiciones de los trastornos existentes y además incorpora hasta 90 nuevos trastornos, resultará casi imposible encontrar a una persona sana. Virtualmente todos nuestros comportamientos llegarán a un punto de ser considerados enfermedades mentales. Si te sientes algo triste, estás enfermo. Si perdiste a un ser querido, estás enfermo. Si te sientes algo estresado y ansioso, estás enfermo. Si te gusta mucho el sexo (¿y a quien no?), estás enfermo. Si te gusta vestirte como tu personaje de anime japonés favorito, estás enfermo, etc. Si seguimos en este camino para el DSM-VI toda la población mundial tendría problemas de salud mental. Solo un paciente en coma sería sano.

 

Si el modelo topográfico del DSM fuera realmente la clave entonces ¿por qué nos encontramos con tanta comorbilidad entre entidades clínicas? Es casi imposible encontrarnos con un paciente que sufre de una sola entidad clínica sin presentar signos y síntomas de otras. Además, si el modelo de desequilibrio en neurotransmisores es realmente la causa, ¿por qué no se ha encontrado un marcador biológico para su diagnóstico? Actualmente no existe ninguna prueba de laboratorio ni de imagenología para diagnosticar trastornos. Si la depresión, trastornos bipolares, o hasta la esquizofrenia fuera causada solo por factores biológicos, deberíamos ser capaces de encontrar evidencia con pruebas de sangre o estudios de resonancia magnética o tomografías.

 

Pero estos psiquiatras siguen pidiendo más dinero para poder tratar a todas estas personas desamparadas que tienen problemas mentales serios. Lo siento pero yo estoy de acuerdo con los protestantes, la psiquiatría como la conocemos hoy en día no ha funcionado. A diferencia de las otras ramas de la medicina en donde se han hecho increíbles avances en los últimos 50 años, la psiquiatría se mantiene estancada en un modelo de diagnóstico que no brinda ningún beneficio y en prácticas que solo sirven para llenar los bolsillos de las grandes compañías farmacéuticas y sus compinches.

 

Resulta interesante que la OMS ha decidido reclutar a psicólogos para la siguiente revisión del ICD (clasificación internacional de enfermedades). Probablemente tome una ruta más funcional que topográfica para la clasificación. Esto quiere decir, en lugar de tomar signos y síntomas ver los comportamientos y su función, quizá encontrar características similares, como evitación para explicar los comportamientos. En fin, muy probablemente esta situación no cambie en un futuro cercano, el negocio de los antidepresivos es demasiado lucrativo, por tal razón las compañías han invertido una gran cantidad de dinero en los estudios que se utilizarán en el DSM-V. Entre más trastornos mentales, más psiquiátricas y practicantes generales seguirán prescribiendo estas drogas que son igual de eficaces que las terapias modernas basadas en modelos cognitivo-conductuales, pero con la suma de efectos adversos que van desde molestos hasta potencialmente fatales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s