¿Por qué es tan fácil caer en “mamadas”? Segunda Parte

Seguimos con esta serie en la cual exploramos aquellas razones por las cuales solemos caer en “mamadas.” Como todos sabemos la vida está hecha de momentos, muchos de los cuales se caracterizan por la necesidad de tomar decisiones, las cuales pueden tener efectos importantes y duraderos. Así que nadie puede negar que tener la capacidad de tomar buenas decisiones, basándonos en una buena información y un buen análisis es muy importante. Desgraciadamente la mayoría de nosotros tomamos decisiones basándonos en información deficiente o errónea y en las emociones que pudiéramos estar experimentando en ese momento. La vez anterior hablamos de la información que recibimos de manera anecdótica, lo que nos cuentan, los dichos famosos y como solemos creer más en un dicho que en una buena investigación. Hoy hablaremos de la segunda causa por la que la gente promedio, usted y yo, muchas veces caemos en “mamadas.”

2. El deseo de respuestas rápidas y soluciones fáciles.

Hay que darnos cuenta de algo muy cierto, la vida diaria no es sencilla, porque hasta aquellos de nosotros que parecemos cuerdos tenemos que lidiar con problemas. Muchos de nosotros estamos buscando formas para bajar de peso, conseguir suficiente sueño, salir bien en los exámenes, disfrutar nuestros trabajos, y encontrar a una pareja romántica para toda la vida. Por eso no debería extrañarnos que haya una enorme cantidad de métodos o técnicas que ofrecen una manera rápida y sencilla para solucionar todos nuestros problemas y sobre todo sin tener que cambiar nuestra conducta. Puedo conseguir todas esas cosas que siempre he deseado sin tener que esforzarme mucho, sin cambiar mis maneras de ser. Por ejemplo las dietas y suplementos son inmensamente populares, las encontramos por todos lados, aun cuando la investigación demuestra que la gran mayoría de la gente que se pone en una de estas dietas recuperan el peso perdido dentro de unos cuantos años y a esto hay que sumarle la falta de evidencia de que alguno de estos suplementos que se venden para bajar de peso realmente funcionen.

Hay una gran cantidad de productos y servicios que caen dentro de esta categoría. Cursos que prometen incrementar la velocidad de lectura, aun más allá de la velocidad en la que se puede mover el ojo humano. Talleres que prometen curar todo tipo de traumas en solo unas cuantas horas o un fin de semana. Seminarios y cursos sobre como tener la relación de pareja perfecta, que terminan siendo solo un montón de clichés, consejos baratos y manipulación emocional con ejercicios para sanar la relación, pero que después de un par de semanas vuelven a los pleitos. No podemos olvidar todos esos cursos para enseñarte a ser un gran vendedor, formar tu empresa propia, o cualquier otra promesa de cómo ganarás muchos dinero al usar sus métodos. Curiosamente los únicos que ganan dinero con esos cursos son quienes los imparten. De manera similar están todos esos esquemas de pirámide, en donde te prometen hacerte rico siendo tu propio jefe vendiendo un montón de productos que nadie quiere ni necesita, como suplementos, hierbas, vitaminas, maquillaje, ropa, zapatos, etc., siempre contándote la historia de aquel que se hizo rico en ese negocio, sin decirte que fue solo uno en mil.

En fin, todos tenemos esa proclividad a buscar esa respuesta fácil y sencilla sin que ocupe mucho esfuerzo para solucionar nuestros problemas. Pero no solo nos interesamos superficialmente en ellas, necesitamos creer que realmente funcionan, buscamos convencernos a nosotros mismos y a los demás de que si funcionan. La necesidad de creer se vuelve más fuerte que la curiosidad por buscar evidencia de su eficacia. Nuestra visión del mundo se vuelve dependiente de que ese producto o método realmente funcione. Lo introyectamos y lo volvemos parte de nosotros mismos, y si resulta ser falso entonces nosotros somos falsos. Por eso es que nos rehusamos a buscar evidencia y atacamos a cualquiera que pudiera criticarlo. Si alguien critica nuestras creencias es como si nos criticara a nosotros, se ha vuelto algo personal y esto nos ciega aun más a la gran mamada que son.

No olvides checar las otras entradas en mi blog, comentar y compartir tus opiniones. Próximamente seguiremos con este tema de porque caemos en mamadas, no te lo pierdas. Si quieres encontrarme en facebook me puedes buscar aquí: facebook.com/DiurnalSolo y aquí: facebook.com/luisarnoldo.frettlohrbarra

2 comentarios en “¿Por qué es tan fácil caer en “mamadas”? Segunda Parte

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