Mitos en Psicología y su doctrina

Por fin pude mandar el pedido por un libro que he estado esperando desde hace rato. La versión en pasta dura estaba muy cara y esperaba por la de pasta blanda. El libro es de los autores Scott O. Lilienfeld, Steven Jay Lynn, John Ruscio, y Barry L. Beyerstein. Se llama “50 Grandes Mitos de la Psicología Popular.”

Como me encantaría que hubiera una traducción al español [Ya está disponible en español también] para que estuviera en todas las bibliotecas de universidades que tienen algún curso de psicología. Pero más aún me gustaría mucho que maestros de psicología lo leyeran como un requerimiento para poder enseñar alguna materia de esta carrera tan emocionante. Sería maravilloso si en algún congreso de psicología de nuestra región pudieran invitar al Dr. Lilienfeld quien es actualmente profesor de psicología en la Universidad Emory. Entre otros cursos imparte el de ciencia y pseudociencia en psicología, una materia que debería incorporarse a los programas de toda universidad que brinda la carrera de psicología. Aquí les presento una fracción de la promoción que hacen los autores sobre su libro:

Virtualmente todos los días, en las noticias, programas de televisión, películas, y el internet nos bombardea con argumentos que se refieren a una gran cantidad de tópicos de psicología: psíquicos, experiencias extracorpóreas, recuperación de memorias, y detección de mentiras, por mencionar solo algunos. Aún un paseo casual por las librerías del vecindario nos revela docenas de libros de auto-ayuda, relaciones, recuperación y adicciones que nos sirven una porción generosa de consejos para guiar nuestros pasos a través del camino complicado de nuestras vidas. Pero muchas fuentes de psicología popular están repletas de errores. Gurús de auto-ayuda, presentadores de programas de entrevistas, y expertos en salud mental autoproclamados ofrecen de manera rutinaria consejos psicológicos que son una mezcla abrumadora de verdades, verdades a medias, y mentiras descaradas. Sin un guía de tour confiable para separar el mito psicológico de la realidad, estamos en riesgo de perdernos en la selva de “psicomitología.” En nuestro nuevo libro, 50 Grandes Mitos de la Psicología Popular: Rompiendo Amplios Errores Sobre la Naturaleza Humana, examinamos profundamente 50 mitos muy extendidos en psicología popular (sumando otros 250 mitos aproximadamente y “mini-mitos”), presenta evidencia basada en investigación demostrando que estas creencias son ficción, explora sus ramificaciones en la cultura popular y la vida diaria, y busca los trazos de sus orígenes psicológicos y sociológicos.

Después nos muestran una breve lista, sin un orden específico, de sus candidatos para los cinco más grandes mitos de la psicología popular:

Mito #1: La mayoría de la gente solo usa 10% de su cerebro

Hay muchas razones para dudar que el 90% de nuestro cerebro está en silencio. Cuando solo tiene 2-3% de nuestro peso corporal, el cerebro consume más del 20% del oxigeno que respiramos. Es inverosímil que la evolución hubiese permitido el despilfarro de recursos en una escala necesaria para construir y mantener un órgano tan poco utilizado. Además, el perder mucho menos que el 90% del cerebro por un accidente o enfermedad casi siempre tiene consecuencias catastróficas (Kolb & Whishaw, 2003).

¿Cómo empezó el mito del 10%? Una clave nos lleva atrás casi un siglo al psicólogo William James, quien una vez escribió que dudaba que las personas promedio alcanzaran más de aproximadamente un 10% de su potencial intelectual. Aunque James habló de nuestro potencial no desarrollado, una avalancha de gurús del pensamiento positivo transformaron “10% de nuestra capacidad” hacia “10% de nuestro cerebro” (Beyerstein, 1999).

Mito #2: Es mejor expresar el coraje que guardarlo

Si usted es como la mayoría de la gente, usted piensa que el liberar el coraje es más sano que embotellarlo. En una encuesta el 66% de estudiantes universitarios estuvieron de acuerdo en que el expresar el coraje guardado –algunas veces llamado “catarsis”- es un medio eficiente de recudir el riesgo propio para la agresión (Brown, 1983).

Sin embargo más de 40 años de investigación revela que el expresar coraje directamente hacia otra persona o indirectamente (como hacia un objeto) realmente eleva la agresión (Bushman, Baumeister, & Stack, 1999; Tavris, 1988). La investigación sugiere que el expresar coraje solo es de beneficio cuando se acompaña por solución de problemas constructivo diseñado a enfrentar la fuente del coraje (Littrell, 1998).

¿Por qué es este mito tan popular? Los más probable, es que la gente muchas veces y de manera errónea atribuyen el hecho de que se sienten mejor después de expresar el coraje al catarsis, en vez de al hecho de que el coraje usualmente se calma por si solo después de un rato (Lohr, Olatunji, Baumeister, & Bushman, 2007).

Mito #3: La baja autoestima es una causa mayor de problemas psicológicos

Muchos psicólogos populares han mantenido por mucho tiempo que la baja autoestima es el principal culpable en generar conductas no sanas, incluyendo violencia, depresión, ansiedad y alcoholismo. El movimiento de autoestima se ha infiltrado en las prácticas generales de educación. Algunas ligas atléticas entregan trofeos a todos los niños estudiantes para evitar hacer que los competidores que pierden se sientan inferiores (Sommers & Satel, 2005). Además el internet está repleto de productos educativos que pretenden elevar la autoestima de los niños.

Pero hay un gran inconveniente: La investigación muestra que la baja autoestima no está fuertemente asociada con pobre salud mental. En una meticulosa –y probablemente dolorosa!- revisión, Roy Baumeister y sus colegas (2003) escudriñaron más de 15,000 estudios que relacionaba al autoestima con básicamente cualquier otra variable psicológica. Encontraron que la autoestima esta mínimamente relaciona con éxito interpersonal, y no relacionada de forma constante con el abuso de alcohol o drogas. Quizá lo más sorprendente de todo es que encontraron que “la baja autoestima no es ni necesaria ni suficiente para la depresión” (Baumeister et al., 2003, p. 6).

Mito #4: La memoria humana funciona como una grabadora o cámara de video, y graba de forma fidedigna los eventos que hemos experimentado

A pesar de las fallas a veces muy obvias de la memoria del día a día, las encuestas muestran que mucha gente cree que sus memorias operan mucho como grabadoras, cámaras de video o DVDs. Es cierto que en ocasiones podemos recordar eventos extremadamente emocionales, algunas veces llamadas memorias de flash porque parecen tener una cualidad fotográfica (Brown & Kulik, 1977). Sin embargo la investigación muestra que aún estas memorias se marchitan con el tiempo y están propensas a distorsiones (Krackow, Lynn, & Payne, 2005-2006).

Hoy en día, hay un gran consenso entre los psicólogos en que la memoria no es reproductiva –no duplica de forma precisa lo que hemos experimentado- pero más bien reconstructiva. Lo que recordamos es muchas veces una mezcla borrosa de recolecciones exactas e inexactas, además de con lo que une nuestras creencias y corazonadas. Más que ver nuestra memoria como una grabadora, sería más apropiado describirla como un medio siempre cambiando que ilumina nuestra habilidad de crear narrativa fluida sobre nuestras experiencias.

Mito #5: La hipnosis es un estado de “trance” único que difiere del estado de estar despierto

Las películas y libros populares nos muestran el estado de trance hipnótico como algo tan poderos que puede hacer que gente normal pueda cometer un asesinato (The Manchurian Candidate); cometer suicidio (The Garden Murders); percibir solo la belleza interna de una persona (Shallow Hal); y nuestro favorito, caer víctima del lavado de cerebro por predicadores alienígenas quienes usan mensajes ocultos en sermones (Invasion of the Space Preachers).

Pero la investigación muestra que gente hipnotizada puede resistirse y hasta oponerse a las sugestiones hipnóticas (Lynn, Rhue, & Weekes, 1990; Nash, 2001), y no hacen cosas que estén fuera de su carácter, como el hacerle daño a gente que no les caen bien. Además, la hipnosis solo tiene una semblanza superficial al sueño: Los estudios sobre ondas cerebrales revelan que la gente hipnotizada está completamente despierta.

Así que no hay razón para creer que la hipnosis difiere de cualquier forma del estar despierto de forma normal. En su lugar, la hipnosis parecer solo un procedimiento entre muchos para incrementar la respuesta de la gente a sugestiones.

Espero ansiosamente que me llegue mi copia de este libro. Desgraciadamente una enorme cantidad de profesores universitarios no solo creen en estas cosas y muchas más que contiene el volumen, sino que además las enseñan como algo cierto. Esto probablemente se debe al enorme estancamiento en la literatura psicológica latinoamericana, la falta de enseñar procedimientos de razonamiento científico en los estudiantes y a que muy pocos psicólogos leen un solo artículo en sus vidas después de graduarse. La mejor manera de disminuir la influencia de estas barbaridades es ridiculizar a aquellos que mantienen estas aseveraciones en público. La próxima vez que algún “experto” o “maestro” dice una falacia de este tipo hay que hacerle ver, en frente de todos, que está incorrecto, solo de esa forma dejará de meter la pata. Pero para poder hacer esto de forma efectiva tenemos que estar bien preparados e informados. Los medios no son buena fuente de información y ningún psicólogo responsable y profesional debería tomar sus datos de revistas o programas de televisión, mucho menos de películas. Desgraciadamente muchos profesores utilizan películas para ilustrar tópicos de psicología a sus estudiantes. Es una práctica común y algo repudiable que debería dejarse atrás. En lugar de poner una película para gastar un par de horas en promover psicomitología, deberían llevar o pedir algún artículo interesante y discutirlo en clase. Así podrían enseñar a analizar un artículo de manera crítica y racional además de brindar información actualizada.

7 comentarios en “Mitos en Psicología y su doctrina

  1. hola!, interesante libro, a mi me recuerdan a mitos de mitos pues ni sabía que existian. Dos detalles, uno importante y que agradezco es poner las referencias de las investigaciones y otro educado si contestas siermpre a los comentarios de las personas que te escriben en el blog. Un saludo

    1. Gracias por el comentario Marian. En lo que se refiere a las referencias en esta ocasión me fue imposible ponerlas, ya que solo traduje la descripción del libro por sus autores en la página de amazon.com de donde compré el libro. En la última parte de esta menciona que para ver las referencias nos invitan a comprar el libro, ya que lo tenga en mis manos si gustas puedo poner las referencias completas ya que generalmente las ponen al final del capítulo o del libro. El segundo detalle no lo entiendo muy bien, me estás pidiendo que sea educado y responda a todos los comentarios que me llegan? o que cuando lo haga sea educado con ellos? Generalmente prefiero no responder a los comentarios a menos que me hagan una pregunta o necesiten clarificación de mi parte. Las otras ocasiones es cuando intentan desacreditar mis opiniones utilizando falacias de tipo ad hominen, en otras palabras me insultan personalmente pensando de forma errónea que con eso han ganado el argumento. Esto ha sucedido principalmente en mis posts sobre terapia gestalt y risoterapia, lo cual denota que no pueden defender de manera lógica y racional sus creencias y tienen que recurrir a querer matar al mensajero. Supongo que mucho de eso proviene de ignorancia sobre como se lleva a cabo un debate científico, además de ignorancia sobre el tema en sí o ambos.

  2. Hola. De nada, me referia a que me resulta educado que si haces un comentario en un post publicado y la persona que lo ha escrito te contesta, además puede haber un diálogo sobre el tema en cuestión. Yo no se como se realiza un debate científico y menos aun con comentarios en un blog. Sobre gestalt y risoterapia se tambien muy poco, y menos a nivel científico. El método científico también tiene sus limitaciones y sobre todo en psicología. No debes pensar que las personas quieren desacreditar tus opiniones, las opiniones, opiniones son. Por otra parte es relativo y depende de mucho pensar que existe una verdad absoluta. En relación al libro que mencionas si que se encuentra en Castellano, creo recordar que en tu post ponías que lo tenías en ingles. Un saludo

  3. Hola Psicoescéptico,
    Qué bien que has podido conseguir este libro, aunque quizá mucho de su contenido te decepcione un poco, ya que no dice nada nuevo para aquel que esté metido en el campo de la psicología científica. Es más un libro dirigido al público que cree tener conocimientos generales de psicología, o dominar ciertos temas que se han popularizado, y no por ello que sean ciertos.

    Muchos de estos mitos, no son sino extrapolaciones lamentables entre diversos campos de la psicología, tal es el caso de la llamada “autoestima”. Tal es usada como si de una función mental se tratase, y lo cierto es que pocos psicólogos clínicos utilizan este terminacho porque en verdad no significa nada. Su origen se retoma a la teoría de psicología sistémica donde el terapeuta necesitaba un concepto sencillo para comparar la valoración por el bienestar propio y la valoración por el bienestar de los miembros del sistema. A los pacientes les gustó la palabra y comenzaron a utilizarla de forma coloquial. El resto es historia… ahora resulta que cualquiera puede asignar como etiología de un cuadro depresivo una “baja autoestima”.

    Espero que al terminar la lectura del libro compartas tus impresiones y quizá algunos de los mitos má descabellados.

    Saludos cordiales,

    C.M.

    1. Ya he escuchado y leido al Dr. Lilienfeld y tiene una narrativa muy amena y habla de muchas cosas interesantes. Mi blog esta dirigido principalmente al publico general aunque a veces pongo una que otra cosa que solo le seria interesante a alguien dedicado a la psicologia.

      Lo malo es que en un muchas universidades a nivel de licenciatura se enseñan o mencionan estos mitos como si fueran ciertos. En tiendo que a nivel de doctorado en psicología clínica sea diferente, pero la inmensa mayoría de los psicólogos que se dedican a la clínica no poseen grado de doctorado. Gracias por sus comentarios maestro, siempre son agradecidos.

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