Hijos del rebaño y yo triste por nosotros

Hay unos cuantos estudios que acaban de salir este año que me tienen algo triste. Es difícil para uno que intenta aumentar los niveles de conocimiento sobre la ciencia en la población general. La gente no entiende sobre conceptos científicos y por eso les parece aburrido y no les interesa; como no les interesa no quieren aprender sobre conceptos científicos. Al mismo tiempo van por la vida cometiendo los mismos errores, buscando respuestas a sus preguntas, pasando y enseñando su ignorancia a las nuevas generaciones, a sus propios hijos. Van por la vida pensando que el mundo es un lugar misterioso y mágico, lleno de peligros y buscan el consuelo y ayuda de personas que creen lo mismo y que no tienen respuestas a sus preguntas ni pueden explicar ese mundo. La ignorancia trae consigo miedo y ansiedad sobre uno mismo y el mundo que le rodea. El conocimiento brinda una luz que ilumina esas sombras de dudas y nos libera del miedo. Todos nos dicen: “tienes que conocerte a ti mismo.” Es cierto, cuando sabes y reconoces que eres un ser humano, un animal que ha evolucionado hasta este punto en la historia del planeta Tierra, con impulsos heredados de antepasados ya extintos y con la capacidad de hacer conexiones en su mente pero sin la capacidad innata de hacer las conexiones correctas. Cuando te das cuenta de todo esto sientes un inmenso alivio. Te das cuenta que vives en un mundo material, natural y hermoso.

Pero para alguien como yo, que quiere impulsar el pensamiento científico en todas las personas. Que lean y se instruyan en temas que sean de mayor beneficio que saber que le paso a “La Dueña” en la tele. Que se interesen más en un debate o guerra de ideas, más que en una guerra de chistes que solo nos muestra que tenemos un sentido del humor crudo y primitivo. Pero bueno ya basta del sermón, vamos a ver que nos dicen los estudios de sociología que se hicieron y que nos muestran como somos los seres humanos. El primero tiene que ver sobre las vacunas, quizá algunos de ustedes hayan escuchado sobre las pendejadas que han salido en las noticias de que el autismo en los niños es causado por las vacunas como la triple. Lo siento pero realmente me hace enojar, y cualquiera de ustedes que tenga algo de sentido común debería sentirse ofendido también. Después les explico cómo surgió todo ese circo y de que se trata, pero basta decir que no hay ninguna evidencia, a pesar de muchos estudios, de que las vacunas causan autismo. Pero chequen lo que el estudio reveló:

Cinco temas clave emergieron. Los padres sienten que no tienen suficiente información, sobre todo en relación con los peligros asociados con el no vacunar. No se confió en las fuentes del gobierno. En contraste, se confía en otros padres: ‘Los padres confían en los consejos de otros padres,’ dijo una madre. ‘[Uno] se sube a bordo. Uno los escucha.’ Los padres también revelaron que estaban más predispuestos hacia la información relacionada con riesgos. Y no entendieron bien el equilibrio, creyendo que los argumento pro y anti-MMR deberían tener igual peso a pesar la increíble cantidad de evidencia científica que favorece la vacunación MMR.

Esto nos quiere decir que los padres de niños están predispuestos a escuchar y creer en otros padres. Quizá esto tenga algún principio evolutivo, quien sabe, pero es tonto.  ¿La vecina, la comadre, la tía o la abuela saben más sobre medicina que los científicos investigadores? Hay que entender que esto es algo con lo que ya nacemos, no lo podemos evitar. Vamos a escuchar el consejo de la gente que nos rodea más que de las autoridades o científicos que no conocemos personalmente. Vamos a escuchar y seguir estos consejos por más estúpidos que sean. Esto no está bien, y deberíamos hacer un esfuerzo individual por darnos cuenta de cuando estamos cayendo en estas cosas tan pendejas.

Luego viene el segundo estudio, que de algunas formas es más preocupante que el primero. Deberas que ufff me pone bien aguitado este estudio, como es posible que sean así ustedes amigos y amigas. Los investigadores encontraron que cuando a la gente se le confronta con información científica que directamente reta una creencia apreciada, la respuesta típica es argumentar por la impotencia de la ciencia –la ciencia es incapaz de probar o desmentir mi creencia. Todo eso es predecible y cualquier escéptico te puede decir que es una respuesta común. Hay muchos ejemplos de esto en los comentarios que se dejan aquí. Sin embargo el estudio va un paso más allá –encontraron que la gente también, después de ser confrontada, cambian su creencia hacia pensar que la ciencia en general es impotente. Esto probablemente sea un mecanismo para reducir la disonancia cognitiva, pero en cualquier caso el confrontar a la gente con evidencia científica que desmiente sus creencias tiende a reducir su confianza en la ciencia en general.

Albert Ellis tenía razón cuando dijo que los seres humanos estamos predispuestos a sacar las conclusiones erróneas y esto lo comprueba. Uno pensaría que nosotros tenemos las mismas probabilidades de equivocarnos y de estar en lo cierto. Por lo visto no es así, tenemos un sesgo natural de irnos hacia las creencias incorrectas y mantenerlas aún cuando se nos muestre que no son ciertas. A pesar de que hace solo 100 años en la historia de nuestro país las enfermedades como viruela y polio mataban y dejaban con graves incapacidades a grandes porciones de nuestra población. Hace solo 100 años mujeres y bebés morían de forma común solo con dar a luz. Las mujeres no podían salir de sus casas, tener voz y voto, trabajar y solo servían para tener chamacos. Hoy en día los seres humanos tenemos y gozamos de celulares, radios, automóviles, volamos en avión, refrigeradores, aire acondicionado, medicinas, wii y playstations, televisores lcd y plasma, red bull y monsters, hasta llegamos a la luna y todo eso gracias a la ciencia. Aún con todo eso, ¿cómo puede ser que la gente piense que la ciencia es impotente y que no puede explicar de mejor manera nuestras vidas? Necesitamos darle a la ciencia el viagra de al menos esforzarnos un poco por dejar atrás los malos hábitos innatos de seguir con nuestros prejuicios cognitivos.

El tercer estudio va en línea con los dos previos, pero se trata sobre la creencia en PES (Percepción Extra Sensorial, poderes psíquicos). Básicamente le dijeron a varios grupos que la PES diferentes versiones, que era apoyada por el 10% del público vs 90% del público, o que era apoyada o rechazada por la comunidad científica. Todas las permutaciones de estas dos variables fueron probadas. Los resultados –era más probable que la gente viera a la PES de forma favorable si se les decía que la mayoría del público creían en ella- estamos forzados por las creencias de nuestros pares. Queremos ser aceptados. Esto no es sorpresa.

Pero también es preocupante el hecho de que la gente en el estudio era más probable que aceptara la PES si se les decía que los científicos la rechazaban más que si la aceptaban. Tomaron la opinión opuesta de la comunidad científica. ¿Se trata de rechazar a la autoridad, de ir con la manada pero estar en contra de aquellos que no pertenecen a nuestro rebaño? Solo tomen en cuenta de que están sentados en este momento en frente de una computadora. La ciencia gracias al estudio basado en evidencias, la ingeniería y computación pusieron frente a ti ese aparato que si lo enseñaramos a algún mexicano común de hace 100 años juraría que es magia. Las creencias en poderes sobrenaturales, en supersticiones, en religiones y espiritualidad, en pseudociencia y cultos new age es algo que se mantiene de nuestro pasado obsoleto. Pero mientras sigan estando de moda, la gente seguirá creyendo en ello sin importar que se les muestre evidencia por lo contrario. La gente seguirá creyendo en los horóscopos porque mucha gente cree en ellos aunque sea algo tan estúpido. Y muchos charlatanes seguirán aprovechándose de la ignorancia de las masas. Es triste pero depende de nosotros poner al pensamiento crítico y racional de moda. Los nerdos necesitamos estar de moda, no los ignorantes.

4 comentarios en “Hijos del rebaño y yo triste por nosotros

  1. Definitivamente de acuerdo Luis….Es triste que a la gente le trates de explicar las cosas objetivamente, es decir desde el punto de vista del porque científico y te manden a la goma…Al niño se le cáe la mollera y la abuela se la soba y la levanta jajaja…Cuando yo supe la razón, porque sonaba ilógico que al meter el dedo en la parte superior del paladar óseao se levantara, ya que hay mucha distancia hasta el cráneo, dije -hay!!! lo siento abuelita, pero al sobar con algo líquido hidratas su deshidratación jajaja…Del grupo de mis amigas que son 3 o 4 soy la única que no tiene hijos les explíco y dicen pues yo no se, pero funiona jajaja Saludos

  2. hola, de hecho creo que todos tenemos un poco la culpa de esto que cuentas. Todos estos consejos son como las leyendas urbanas. Yo te sugiero que cuando expliques los distintos estudios que planteas señales, quien ha investigado que, y asi todo también resulta más creíble. Un saludo

    1. La cosa es que según esos mismos estudios, si los pongo la gente no va a creerlos porque será algo científico jajaja no te creas, luego paso en un comentario aquí las referencias, solo que no encuentro una😦 olvide guardarla.

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