Conclusiones sobre Terapia Gestalt: “Cerrando el Círculo”

Primero quiero agradecer a todos aquellos que leyeron los previos posts sobre terapia gestalt, sobre todo a quienes dejaron un comentario. Algunos fueron favorables, otros no tanto y me alegra al menos despertar el debate interno en personas que han invertido gran parte de sus vidas a la psicología. Está bien el cuestionarse a sí mismo, es algo benéfico y de hecho requerido para cualquiera que se dedica a la ciencia. La psicología es una ciencia, aunque la mayoría la traten como filosofía o peor aún, como pseudociencia e incluso en ocasiones con tonos esotéricos y místicos. Otros me han dicho que no fue de su parecer que solo me dedicara a criticar a la terapia gestalt, que era mi deber el mencionar algo constructivo o positivo que ocupara su lugar. Lo siento pero no es mi intención el promover terapias, no es el propósito de este medio. Me gusta leer libros y artículos pertinentes al tema, trato siempre de estar actualizado y al par con las nuevas publicaciones. Creo en un enfoque basado en evidencia hacia la salud mental y en aquellos clínicos que lo aplican a su terapia.

También se me critica de no entender lo que realmente es la terapia gestalt o que me fue mal enseñada. Es muy fácil entender de que se trata la terapia gestalt y lo que propone como motor de cambio para la sanación: vive en el presente, se tu mismo, haz lo que quieras hacer, siente y no pienses, no existen los traumas pasados son distorsiones de la memoria, cierra círculos abiertos con métodos de role playing tomados de psicodrama. En otras palabras lo que trata la gestalt es bien fácil, de hecho es simplista, aunque se me critique de que busco soluciones sencillas y no me gusta la gestalt por su gran complejidad. No existe tal complejidad, puede haber muchos términos y neologismos empleados por gestaltistas discípulos de Perls que intentaban darle sentido y formar un marco teórico a sus propuestas. Tales conceptos solo son ruminaciones rebuscadas que suelen caer en falacias post hoc ergo propter hoc ya que intentan validar las teorías preexistentes sin cuestionar su valor epistemológico. En otras palabras, aquí están estas teorías de Fritz Perls, no voy a cuestionar si son ciertas, voy a buscar la manera de validarlas, de hacerlas ciertas con acrobacias mentales.

La popularidad de estos métodos en los círculos psicológicos de nuestra región resulta de la falta de promoción de una actitud de escepticismo científico. Esa es la razón que viene detrás de mi análisis. Hay algunos maestros que promueven la duda, el cuestionar y buscar información que respalde o desacredite las propuestas con que se bombardea a diario a los psicólogos en formación. Estoy agradecido y felicito a tales personas que se manejan con profesionalismo y que tienen un aprecio por la ciencia que fundamenta la psicología. Desgraciadamente son la minoría, gran parte promociona un pensamiento mágico descartando la crítica e impulsando propuestas mediocres como son la terapia gestalt, logoterapia, psicodrama, eneagramas, constelaciones familiares, PNL, hipnosis terapéutica, análisis transaccional, risoterapia, musicoterapia, aromaterapia, meditación trascendental,  psicología cuántica y un sinfín de ridiculeces basadas no en evidencia científica pero en creencias nacidas del movimiento del “potencial humano” de los 1960s. Hay una razón por la que estas son teorías y técnicas que se mantienen al margen de la psicología aceptada por las mejores instituciones y organizaciones psicológicas internacionales. En ocasiones se filtran un poco en los círculos profesionales intentando reanimar su popularidad, pero tarde o temprano se nos recuerda porque no pasaron la prueba de fuego.

Por último hay que recordar algo que es sumamente importante. Ha sido comprobado ya muchas veces por muy buenos estudios que cuando una persona se encuentra frente a un problema, sea este un trastorno mental o problemas de vida, el solo hablar sobre ellos lo hará sentir mejor. También es reconocido que la mayoría de estos problemas tienen resoluciones espontáneas, esto es, sin hacer nada especial se resolverán por sí mismos. Pueden regresar y la mayoría de las enfermedades y dificultades se presentan en forma de ciclos con remisión y exacerbación. Uno puede pensar que se ha “curado” un paciente, pero como sabemos si no está simplemente en un episodio de remisión, o que pudo haberse resuelto su problema sin nuestra ayuda. Como les digo, el solo hablar con alguien a todos nos hace sentir mejor. Es algo que está en nuestro ADN, somos organismos sociales, hemos evolucionado para buscar el apoyo y protección de los grupos. Estudios realizados desde hace ya mucho tiempo prueban que una persona en aislamiento, que no tiene soporte social presentará depresión y será más propensa a la agresión y violencia. Aquellos quienes tienen un buen soporte social de personas con quien hablar sobre sus problemas tienden a estar mejor protegidos a sufrir de alteraciones. Un buen psicólogo entiende esto, lo aplica y utiliza para apoyar a su paciente, pero al mismo tiempo sabe que es un deber el ir más allá y no quedarse solo con el sentirse bien. No sirve de nada el hacer sentir bien de forma temporal a las personas. En ese caso sale lo mismo si visitan al psicólogo, a un sacerdote o ministro, a un amigo o compadre, al brujo o shaman, a la gitana o médium, al astrólogo o sobador. La diferencia es que un psicólogo proporciona herramientas a la persona para evitar las recaídas, que no solo ayuda a “sentirse bien”, eso lo puede hacer cualquiera, también ayuda a “estar bien.”

La terapia gestalt nació de la mente de una persona que por sus experiencias de vida rechazó al psicoanálisis y sin embargo utilizaba muchos de sus principios. Es una terapia que promueve el salir de la cabeza y usar las emociones, los sentimientos, ya que estos solamente son verdaderos. El hacer lo que quieres hacer sin importarte lo demás y los demás. El no querer ver los traumas pasados tapándote los oídos y gritando blah blah blah. El inculcar ser espontáneo y original pero siguiendo el guión escrito del terapeuta e internalizando sus creencias como propias. El buscar la verdadera esencia humana dentro del ridículo y de las emociones primitivas. Olvidamos que lo que nos hace seres humanos no son nuestras emociones y sentimientos, eso proviene del tallo cerebral, viene de nuestra parte más primitiva del encéfalo. Lo que nos hace humanos es la corteza prefrontal, la capacidad del razonamiento y pensamiento abstracto. La terapia gestalt promueve la creencia errónea de que el lanzarse un clavado en nuestras emociones nos hará libres. Quizá este escape al mundo surrealista de los sentimientos puros nos haga sentir bien por un tiempo, pero tarde o temprano la realidad nos alcanzará y nos daremos cuenta que Peter Pan no puede vivir para siempre en nunca jamás. Está comprobado que estas dos cualidades del ser humano, las emociones y cogniciones (pensamiento) se encuentran en dos áreas diferentes del cerebro, pero no están aisladas. No son dos cosas diferentes que puedes separar, emociones evocan pensamientos al mismo tiempo que los pensamientos evocan emociones.

Por mucho tiempo las creencias filosóficas y religiosas exigían a la gente que reprimiera sus emociones. No se podía expresar el sentimiento y se buscaba aplastarlos con el uso único de la razón. Después a mediados del siglo pasado, con los movimientos humanistas se buscó rescatar nuestras emociones. Ahora estaba bien el sentir y experimentar nuestras emociones, ya que son parte de nosotros. Desgraciadamente se volvió un movimiento no de incorporar los sentimientos negados antes, sino de reemplazar todo con ellos. Se voltearon los papeles y se pretendía ya no pensar, no razonar y solo sentir. Son los momentos en que se pensaba que el ingerir drogas psicotrópicas ayudaría a abrir nuestra conciencia. Un estado alterado por drogas no llevo a nada útil ni a grandes revelaciones sobre cosas que no existen más que en la mente del ser humano. Estamos ahora en un momento en que entendemos que no podemos separar los procesos cognitivos de los emocionales. Hay que utilizar ambas herramientas en armonía para lograr un progreso en nuestra ciencia de la psicología. Esto no solo tiene más sentido y lógica, sino que ha sido comprobado y tiene evidencia en estudios bien realizados. Si Fritz Perls viviera en nuestra época, con todos los avances de las neurociencias, ¿cambiaría sus técnicas y enfoques hacia la terapia? No lo creo, ya que su visión de lo que la terapia debería ser no venía de la evidencia, sino de sus propios traumas y necesidades de atención.

14 comentarios en “Conclusiones sobre Terapia Gestalt: “Cerrando el Círculo”

  1. Aplaudo mucho tus esfuerzos para defender la razón en contra de la marea de primitivismo que parece estar inundando el occidente. En el otro lado muchos psicologos instruyen a los padres que supuestamente la mejor manera de disciplinar sus hijos sea no castigarlos sino nutrir sus expresiones emotivas. Además tenemos celebridades como Madonna, 50 Cent, y Tom Cruise que andan promoviendo una sociedad basada en los instintos animales en lugar del pensamiento.

    Ojala Mexico resista esta tendencia y que EUA lo revierte.

  2. Hola Psicoesceptico!
    Que placer leerte!!, debo admitir que me tope con esto por casualidad, y entre con toda la intencion de contradecir el titulo del mismo…
    Al ir leyendo me tope con cosas con las que tambien comulgo, yo soy psicocreyente, pero creo en el equlibrio del ser humano como un todo, no solo corteza cerebral, no solo emociones, no solo cuerpo, asi es como dedico mi espacio psicoterapeutico a personas que esten dispuestas a responsabilizarse de cada una de sus partes y tratarse no de manera fragmentada…
    Comulgo contigo en que la charlataneria ha llegado a la puerta de las carreras ·”humanistas” y se han abierto una serie de cursos, diplomados y de mas que aprueban dar terapia a personas que no estan en lo absoluto preparadas y que solo se hinchan los bolsillos haciendo de la terapia una descarga histerica a la cual le llaman catarsis…. eso verdaderamente me tiene molesta, pues es una falta de respeto tanto a los otros como a si mismos…
    No hay en mexico una cultura de responsabilidad, y si hay una cultura de necesidad dependiente, y una cosa es ser un ser social y otra muy diferente es ser un ser que necesite de alguien que le conduzca la vida, tanto por comodidad, como por dependencia….
    comparto contigo que el simple hecho de hablar de las cosas da un avance de un 50% en el dren de la “picazon”, pero tambien hay que tomar en cuenta que el ser humano no es una paleta la cual se desgaste con el habla… asi que ahi es en donde entra el trabajo real, que es, desde mi pundo de vista, no casarse con ninguna “corriente psicologica” sino estar en constante preparacion e integrar y utilizar lo que al ser humano que esta frente a nosotros requiera, estar en constante atencion de uno mismo pues uno es el acompañante que estara al servicio de quien tenga la confianza de ir con uno…
    En fin, ya me extendi… he escrito sin edición pues esto me ha emocionado!!
    Finalizo diciendo que yo no me caso ni con la gestalt ni con el psicoanalisis, ninguna corriente es tan flexible como el ser humano lo es…
    Gracias!

  3. Pues yo creo que ni tanto ni tan poco. Emociones y pensamientos van de la mano, hay situaciones que ameritan estar en las emociones y otras ir al pensamiento; al final es lo que somos.
    Gracias

  4. hola, insisto la terapia gestalt puede ser una herramienta mas dentro de un contexto terapeutico. A habran personas que le funcione y a otras que no. La solución es fácil, y dependerá del problema, se cambia de terapia o de terapeuta. Un saludo

  5. Si supieses cuanto trabajo cognitivo hay en una sesión de terapia gestalt….
    Aunque no te recomiendo que la experimentes. Creo que no la necesitas.
    Un abrazo psicoescéptico.
    ¿Por cierto eres escéptico de la ciencia psicológica?

    1. A menos que el terapeuta se encuentre inconsciente por supuesto que debe haber “trabajo cognitivo.” Todo procesamiento de información es en sí un trabajo cognoscitivo. He experimentado en persona ejemplos de terapia gestalt en varias ocasiones y tampoco creo necesitarla, gracias. Como explique en uno de mis primeros post, el ser escéptico es solo una postura temporal hacia alguna propuesta, idea, argumento o declaración. No estuviera estudiando la licenciatura en psicología si fuera escéptico de la ciencia que la sustenta. Mantengo una posición escéptica hacia la terapia gestalt, sus teorías y eficacia del método en general. Hasta ahora no he podido encontrar evidencia científica que sostenga sus preceptos y que muestre ser una alternativa tan eficaz como otras terapias mejor fundamentadas.

  6. Apreciable Psicoescéptico,
    Su disertación en torno a la Gestalt es atinada y divertida, aunque peca levemente de lírica. Hay muchísima información que descarta ya la Gestalt como muchas cosas: como teoría, como filosofía, como postulado legítimo, y en última instancia, como herramienta terapéutica. Citar algunas de estas fuentes no le vendría mal, sobre todo porque en este medio denominado “blogósfera” encontrará muchas voces que se niegan a creer que aquello a lo que le han dedicado toda su fe, tiempo y vida, es vil charlatanería.
    Sólo por acotar su muy interesante artículo, permítame complementar con una idea: la Psicología Gestalt no cumple con los criterios para ser considerada una herramienta terapéutica en el entorno de la asistencia sanitaria. A nivel doctoral, la obra de Fritz Perls se estudia de forma anecdótica para ver lo fácil que es armar conjeturas de la nada, y disponer todo un sistema que aparenta formalidad, pero carece de absoluta aplicabilidad, y peor aún, adolece de relevancia sanitaria.
    La psicología clínica (que no la industrial, escolar, u otras variantes) tiene como fundamento la función asistencial. Toda postura psicológica que no puede hacer frente a una situación clínica perfectamente definida y cuyos efectos no sean comunicables a otros profesionales, es irrelevante y por ende, no puede denominarse “clínica”.
    La Gestalt podrá ser psicología, sí. Pero no una que aspire a recibir la categoría de ciencia, sino de “enfoque humanista”, lo cual, le concede el derecho de concatenar supuestos, pero nunca y de ningún modo postularse como herramienta para la atención de un paciente. La Gestalt queda bien en los libros, la filosofía idealista, la semiología mercadológica e incluso en la teoría social. Pero no en un consultorio.
    Nuevamente, enhorabuena por impulsar el pensamiento crítico.

    Saludos cordiales,
    C.M.

    1. Muchas gracias por su comentario Maestro Monroy, es de gran alivio encontrarme con que no estoy solo en la blogósfera. Le agradezco el impulsar la práctica basada en evidencia tan necesaria en nuestros días ante la avalancha de enfoques anecdóticos hacia la práctica de la salud mental. Tenga por seguro que guiaré a mis lectores hasta su sitio para informarse más sobre la práctica basada en evidencias. Como podrá usted ver este es un hobby mio que tiene la intención de impulsar el desarrollo de un pensamiento crítico, racional y basado en evidencias no solo dirigido hacia la psicología clínica, pero como una base esencial en nuestra cosmovisión.

  7. Añadiendo un buen ejemplo de por qué un individuo no debe de ser guiado por sus emociones: lo que sucede con la borrachera y en los crimenes provocados por los llamados “triangulos de amor”.

  8. La Gestalt es una herramienta poderosa para los psicólogos pero que puede ser mal utilizada. Debes saber en que manos estas para no conseguir el efecto contrario del que se busca con la terapia. Por otro lado un resultado negativo en el paciente es difícil de comprobar y el terapeuta es difícil de admita responsabilidades ante una supuesta negligencia. El cambio trae consigo una inseguridad tanto para la persona tratada como para sus allegados y provoca el principio de una crisis sin definir para todas las partes. Una estabilidad que ha sido duradera puede caer de repente en una ruptura y podemos pensar si merece la pena crear conflictos emocionales cuando antes no los había y sobre todo cuando hay hijos de por medio. Distorsionar los valores de la persona, obsesionarse en el comportamiento, hacen que surjan nuevos mecanismos de auto tortura. La sensación de autonomía hace alejarse de sus seres queridos con respecto a sus necesidades. Cualquier terapeuta inexperto o con malas intenciones puede influir y hundir a la persona tratada emocionalmente y hacerle dependiente. Las consecuencias negativas de la terapia recaen solamente en manos del paciente y no existe un control del terapeuta, por parte independiente, para depurar responsabilidades en caso de complicaciones. Rechazo totalmente la terapia gestalt y a la gente que la aplica por propia experiencia.

    Saludos.

  9. Yo he ido a terapia GEstalt y me siento una persona autónoma y con herramientas suficientes para sentirme bien, o al menos para buscar soluciones si no estoy bien. No la defiendo a capa y espada, solo me gustaría decir que a mi me ha ido bastante bien. Un saludo

    1. Definitivamente cabe la posibilidad de que la terapia gestalt realmente funciona, pero lo que he tratado de presentar es que tiene muchos problemas. No es una intervención empírica, o sea, basada en teorías desarrolladas a partir de estudios. No tiene evidencia suficiente que apoye la conclusión de que es igual, mejor o peor que otros modelos de terapia. Incluso sus proponentes rechazan la utilidad de estudios que muestren esta evidencia, mientras que otros modelos buscan probar su eficiencia y eficacia los proponentes de esta corriente mencionan que la terapia gestalt es “merecedora” de tal evidencia ya que ellos dicen que si funciona, y como ellos dicen que si funciona entonces la merece. Obvio esto es absurdo. De que pueda tener efectos benéficos, obvio esto puede ser muy probable, ya que es una metodología diseñada para mejorar situaciones adversas en las personas. De que sea la mejor forma de hacerlo o que no tenga efectos dañinos, o que no sea una forma limitada de intervención, eso es otra cosa.

  10. hola he hecho un experimento dentro de un grupo de biodescodificación. Las conversaciones que he tenido creo han sido muy interesantes como material de estudio. las tengo guardadas. No se si te interesaría echar un vistazo. Me he quedado impactado pero estoy consiguiendo sacar a gente de él. Se ha abirto un “debate”. Mi ámbito es el educativo y creo que deberiamos establecer protocolos de detección y evaluación de este tipo de conductas. Se están extendiendo mucho por internet, los grupos no paran de crecer y hoy en día todos los jóvenes tienen acceso a ello. Yo casi caigo y es por ello que me estoy implicando tanto

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